Señales de estrés prolongado: cómo identificarlas a tiempo
Señales de estrés prolongado: cómo identificarlas

El estrés prolongado activa señales en el cuerpo y afecta la salud mental y física de las personas. Estas manifestaciones pueden ser físicas, conductuales y psicológicas, y su identificación permite comprender cómo responde el organismo ante situaciones prolongadas de presión.

Interpretación individual y factores que influyen en el estrés

Begoña G. Larrauri, doctora en Psicología y profesora en la Universidad de Valladolid, explica que la interpretación de los hechos influye en la respuesta de estrés. Señala: "Esto nos hace tener más o menos estrés". Añade que una misma situación puede percibirse como amenaza o como oportunidad de activación. También destaca el papel de la experiencia previa en la capacidad de afrontamiento. Indica: "Esto te lo da la experiencia, y quien haya superado retos o situaciones difíciles que le haya tocado vivir crea en las personas un sentido de autoeficacia positivo que da mucha energía para abordar cualquier situación que se nos presente".

La especialista también menciona el esfuerzo aplicado en la resolución de problemas como un factor relevante, así como la salud, los recursos disponibles y el entorno social, que pueden influir en la forma en que se afrontan las situaciones.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El estrés como respuesta del organismo

Larrauri explica que el estrés es una reacción natural del organismo ante una alerta o desafío. Señala: "El estrés es similar a la corriente eléctrica, de forma que produce energía, mejora lo que hacemos y es algo necesario". Sin embargo, advierte que puede convertirse en un problema cuando se mantiene en el tiempo o se intensifica. En ese caso, señala: "Llega un momento en el que hay sufrimiento, es decir, que la persona lo vive con sufrimiento y entonces es perjudicial". La especialista diferencia entre un nivel de activación funcional y otro perjudicial cuando el estado de alerta se prolonga, lo que puede afectar el equilibrio fisiológico del organismo.

Señales físicas, conductuales y psicológicas del estrés

La doctora en Psicología señala que las señales del estrés pueden observarse en tres niveles: físico, conductual y psicológico.

  • A nivel físico se incluyen caída del cabello, piel reseca, picazón, tensión muscular, cambios gastrointestinales, temblores oculares, sudoración excesiva y debilitamiento del sistema inmunológico.
  • A nivel conductual se identifican insomnio, cambios en los patrones de sueño, conductas adictivas, consumo de medicamentos, conductas compulsivas como comer en exceso o dejar de comer, aislamiento social y evitación del ejercicio.
  • A nivel psicológico se presentan problemas de memoria, concentración, dificultad para tomar decisiones, irritabilidad, falta de energía, preocupación excesiva y disminución del disfrute en actividades habituales.

Sobre estos síntomas, Larrauri advierte: "Pero el problema es que algunos de estos síntomas generan un circulo vicioso de preocupación excesiva por lo que te está pasando".

Evolución del estrés y recomendaciones generales

La especialista señala la importancia de reconocer las señales del organismo desde los diferentes niveles de afectación. Afirma: "De ahí la importancia de escucharnos, y de hacerlo desde tres perspectivas: la sintomatología a nivel de físico, de conducta, y a nivel psicológico". También plantea la necesidad de ajustar el ritmo de las actividades diarias para evitar la acumulación de tensión. En este sentido, indica: "Aprende a vivir mejor en un mundo que no va a ir más despacio por ti".

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar