Preocupación por la salud de Trump tras aparecer con mancha roja en el cuello
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó preocupación este lunes al aparecer en un evento público con una inmensa mancha roja en el cuello que llamó la atención de medios y ciudadanos. El mandatario estadounidense, de 79 años, mostró una zona rojiza con costras parduzcas que sobresalía claramente de su camisa en el lado derecho del cuello.
Explicación médica del sarpullido
Según el médico de la Casa Blanca, doctor Sean Barbarella, esta afección cutánea se debe a un tratamiento preventivo que el presidente está siguiendo. "El presidente utiliza una crema muy extendida en el lado derecho del cuello, que es un tratamiento cutáneo preventivo recetado por el médico de la Casa Blanca", explicó el galeno en una declaración transmitida a la AFP.
Barbarella agregó que "el presidente sigue este tratamiento por una semana y el enrojecimiento debería persistir unas semanas", intentando así calmar las especulaciones sobre el estado de salud del mandatario.
Antecedentes de preocupaciones médicas
Esta no es la primera vez que la salud de Trump genera comentarios públicos:
- Hematomas en las manos: Anteriormente, el presidente había sido visto con hematomas en las manos, que la Casa Blanca explicó como consecuencia de su toma de aspirina.
- Episodio durante consejo de ministros: Hace unas semanas, durante una reunión del gabinete, Trump fue grabado con la mirada baja, lo que generó especulaciones sobre su estado de alerta. Posteriormente, el mandatario negó haberse quedado dormido y sostuvo que la reunión era "aburrida".
Contexto político de la aparición
La aparición de Trump con la mancha roja ocurre en un momento particular de la política internacional. Este martes 3 de febrero, el presidente colombiano Gustavo Petro llegó a la Casa Blanca con el objetivo de reiniciar la relación bilateral y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos.
Este encuentro representa el primer y posiblemente único cara a cara entre los dos mandatarios, tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno de los dos países.
La imagen del presidente estadounidense con la mancha en el cuello ha generado numerosas reacciones en redes sociales y medios de comunicación, poniendo nuevamente el foco en la salud del mandatario más longevo en asumir la presidencia de Estados Unidos.
