Crisis de agua en Bucaramanga: 3.000 personas llevan 13 días sin suministro en asentamiento
Crisis de agua en Bucaramanga: 13 días sin suministro

Crisis hídrica en Bucaramanga: más de 3.000 personas sin agua durante casi dos semanas

Una grave emergencia de desabastecimiento afecta al asentamiento humano Luz de Salvación 2 en Bucaramanga, donde aproximadamente 3.000 habitantes completan 13 días consecutivos sin acceso al agua potable. La comunidad, desesperada por la situación, ha elevado una petición urgente para la instalación de una tercera pila pública que pueda cubrir una demanda que la infraestructura actual ya no logra satisfacer.

Infraestructura desbordada por crecimiento poblacional explosivo

Los representantes comunitarios Ciro Alfonso Sierra Pinzón y Juliana Sarmiento García explicaron que el barrio cuenta actualmente con dos pilas públicas diseñadas originalmente para atender 188 familias cada una. Sin embargo, la realidad actual es muy diferente: el asentamiento concentra alrededor de 1.220 familias, muchas de ellas en viviendas de dos, tres y hasta cuatro pisos.

"Son dos pulgadas de agua para casi 3.000 personas; es lógico que no tiene la capacidad", afirmó Sierra Pinzón, destacando la evidente insuficiencia del sistema actual.

Desde su creación, el barrio ha experimentado un crecimiento aproximado del 224,5%, lo que ha desbordado completamente cualquier planificación inicial del suministro. Los residentes aseguran que esta crisis no es nueva, ya que desde hace al menos tres años el aumento sostenido de construcciones comenzó a superar la capacidad de abastecimiento disponible.

El sector más afectado y las complicaciones técnicas

El punto más crítico se registra en uno de los sectores más poblados del asentamiento, con más de 200 viviendas, donde los habitantes llevan casi dos semanas sin recibir el líquido vital. La extensión territorial del barrio también complica el suministro, ya que la red principal recorre una larga distancia desde el sector de Toledo Plata hasta colindar con Villa del Nogal, cerca del Anillo Vial.

Esta extensión provoca que el agua no alcance con suficiente presión a las zonas más elevadas, dejando a numerosas familias completamente desabastecidas. Como medida de emergencia, la comunidad ha recibido apoyo mediante carrotanques, pero esta ayuda ha resultado claramente insuficiente para la magnitud de la necesidad.

"Llegaron dos carrotanques al día y no dieron abasto", relató Sierra Pinzón, describiendo cómo los vecinos deben acudir con pimpinas, tarros y ollas para recoger la menor cantidad posible cuando el agua llega de manera esporádica e impredecible.

Posición institucional y limitaciones legales

El Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB) ha precisado que el asentamiento Luz de Salvación 2 no cumple con las condiciones técnicas y urbanísticas exigidas por el Decreto 1077 de 2015 del Ministerio de Vivienda para acceder al servicio público domiciliario mediante conexiones individuales.

Pese a esta limitación legal, la empresa asegura que suministra agua potable de manera provisional a través de las dos pilas públicas instaladas, con el objetivo de contribuir al acceso básico al recurso. La entidad indicó que garantiza continuidad del servicio las 24 horas y presión adecuada en el punto de entrega, es decir, en el medidor instalado en cada pila.

De acuerdo con una visita técnica realizada el 25 de febrero de 2026, se registró una presión de 50 PSI, valor que la empresa considera dentro de los rangos óptimos. Sin embargo, el AMB aclaró que su responsabilidad llega únicamente hasta ese punto de entrega, mientras que la distribución hacia las viviendas depende de las redes internas construidas por la comunidad, infraestructura que la empresa no opera ni mantiene.

Búsqueda de soluciones y próximos pasos

Ante la gravedad de la situación, los residentes acudieron al Concejo de Bucaramanga para exponer su problemática. La principal solicitud es la instalación de una tercera pila pública que garantice el mínimo vital mientras el barrio avanza en su proceso de legalización y acceso formal a servicios públicos.

El AMB subrayó que este tipo de servicio no busca promover procesos de expansión urbanística en zonas que aún carecen de la formalidad necesaria para la prestación individual del servicio. No obstante, informó que adelanta, en coordinación con la Alcaldía de Bucaramanga, una revisión integral de las variables técnicas y sociales del sector.

Según la entidad, la próxima semana se realizará una mesa de trabajo para definir una hoja de ruta que evalúe alternativas dentro del esquema de pila pública y posibles medidas frente a la situación actual del asentamiento. Mientras tanto, las más de mil familias continúan dependiendo de soluciones temporales y esperando una respuesta definitiva a su crisis de abastecimiento de agua.