La Clínica General del Norte de Barranquilla atraviesa una crisis financiera que ha llevado a la suspensión indefinida de procedimientos quirúrgicos programados desde el 22 de abril. La institución reconoció demoras en el pago a especialistas, aunque aseguró que las cirugías urgentes y hospitalarias continúan con normalidad.
Protesta pacífica de especialistas
La Organización Sindical Servicios de Salud de Colombia (Servisalud), que agrupa a anestesiólogos, inició una suspensión pacífica de procedimientos programados por impago de honorarios correspondientes a enero, febrero y marzo. En un comunicado, los profesionales indicaron que la medida es una respuesta tras agotar el diálogo sin soluciones. No obstante, enfatizaron que no se suspenden urgencias, emergencias, cirugías de urgencia vital, atención obstétrica, oncología, trasplantes ni cuidados críticos.
Origen de la crisis: cartera morosa de las EPS
La clínica atribuye su incapacidad de pago a la crisis de flujo de recursos del sistema de salud. Las EPS y otros responsables adeudan $441.000 millones, con una antigüedad promedio de 261 días. La institución afirma que gestiona acuerdos de pago sostenibles y normaliza pagos progresivamente.
Impacto en la operatividad médica
Según el Colegio Médico del Atlántico, la capacidad operativa se redujo drásticamente: de 60 a 80 cirugías diarias a solo 6 a 10, limitadas a urgencias. El número de anestesiólogos activos cayó de más de 20 a cinco o seis, forzando la reprogramación masiva de citas quirúrgicas.
Llamado a las autoridades
El Personero de Barranquilla, Miguel Ángel Alzate, había advertido sobre las consecuencias. Los gremios médicos solicitan la intervención de la Superintendencia Nacional de Salud. Los anestesiólogos exigen una mesa de diálogo en cinco días hábiles para establecer un cronograma de pagos; de lo contrario, la protesta continuará.



