El hallazgo científico que podría cambiar el tratamiento de una enfermedad mortal
En un laboratorio de Gainesville, Florida, el científico colombiano Javier Rosero observa a través de un microscopio de medio millón de dólares cómo el parásito Leishmania donovani invade células humanas. Este bogotano de 31 años se ha convertido en el primer autor de un estudio revolucionario que identifica el punto débil de la forma más letal de leishmaniasis, una enfermedad tropical desatendida por la Organización Mundial de la Salud.
Un mecanismo de supervivencia desentrañado
La investigación de Rosero, desarrollada junto al profesor Peter Kima de la Universidad de Florida, revela cómo el parásito secuestra la maquinaria celular humana para multiplicarse. "Descubrimos las 'tijeras' moleculares que el parásito utiliza para cortar la membrana que lo protege dentro de las células", explica Rosero. Cuando estas proteínas son eliminadas experimentalmente, el parásito queda atascado, incapaz de dividirse y multiplicarse, identificando así su talón de Aquiles.
Este avance científico es particularmente significativo porque la leishmaniasis visceral, causada por Leishmania donovani, presenta una mortalidad del 95% si no se trata oportunamente. En Colombia, según el Instituto Nacional de Salud, se registraron 357 casos entre 2017 y 2023, incluyendo dos pacientes pediátricos en Sucre durante 2025.
De Bogotá a Florida: una trayectoria marcada por la curiosidad
Javier Rosero llegó a Estados Unidos en 2019 gracias a becas académicas. "Cualquiera puede hacer ciencia, no es tan inalcanzable como se cree", afirma el investigador, quien descubrió su vocación durante una clase sobre enfermedades parasitarias. Su interés se profundizó tras el diagnóstico de cáncer de su hermana menor en 2018, experiencia que despertó su compromiso con la investigación médica.
En plena pandemia de coronavirus, Rosero contactó al profesor Kima y en abril de 2021 ingresó a su laboratorio como estudiante de pregrado. Tras graduarse con honores en 2022, fue aceptado en el competitivo programa de doctorado en Microbiología y Ciencia Celular, donde solo diez aspirantes son seleccionados entre doscientos.
La leishmaniasis: un problema de salud global
Esta enfermedad parasitaria se transmite mediante la picadura de flebótomos o moscas de arena y afecta principalmente a poblaciones vulnerables en regiones tropicales de Asia, África y América Latina. La forma visceral ataca órganos internos como el hígado y el bazo, causando fiebre, anemia, pérdida de peso y aumento del tamaño de órganos.
"Es una enfermedad desatendida que no recibe la misma inversión en investigación que otras patologías", señala Rosero, destacando que en India la conocen como 'kala-azar' o "fiebre negra". La clasificación de la OMS como enfermedad tropical desatendida refleja su impacto desproporcionado en comunidades pobres.
El camino hacia nuevos tratamientos
La especialización de Rosero en microscopía avanzada le permite observar en tiempo real la interacción entre parásitos y células humanas. "Comprender cómo se reproduce el parásito es el primer paso para desarrollar tratamientos más eficaces", explica el científico, quien opera equipos de última generación en el laboratorio.
Aunque reconoce que los recortes presupuestales federales en Estados Unidos han afectado la financiación científica, Rosero mantiene el optimismo: "Nuestro objetivo es traducir este hallazgo en estrategias terapéuticas que impidan la reproducción del parásito". Bloquear el mecanismo identificado podría significar la muerte del patógeno dentro del organismo humano.
Un orgullo colombiano en la ciencia global
Para Rosero, representar a Colombia en el ámbito científico internacional es motivo de orgullo. "Me motiva pensar que desde Florida puedo contribuir a combatir una enfermedad que afecta a comunidades vulnerables en nuestro país", afirma el investigador, cuyo trabajo podría beneficiar directamente a regiones endémicas de América Latina.
El mensaje de Rosero para jóvenes aspirantes a científicos es claro: "La ciencia requiere curiosidad, paciencia y perseverancia, pero cualquier persona con interés y disciplina puede hacerlo". Su trayectoria demuestra que las oportunidades existen para quienes persiguen el conocimiento con determinación, abriendo caminos hacia soluciones para problemas de salud que afectan a millones en todo el mundo.



