Estudio de Harvard vincula vivir cerca de plantas nucleares con mayor riesgo de cáncer
Vivir cerca de plantas nucleares aumenta riesgo de cáncer según Harvard

Estudio epidemiológico vincula proximidad a plantas nucleares con mayor mortalidad por cáncer

Un estudio científico de la Universidad de Harvard publicado en la revista Nature Communications ha revelado una asociación significativa entre vivir cerca de plantas nucleares y un mayor riesgo de desarrollar cáncer. Esta investigación, descrita como la primera de su tipo en el siglo XXI, analizó exhaustivamente la proximidad a centrales nucleares y la mortalidad por cáncer en todos los condados de Estados Unidos entre los años 2000 y 2018.

Hallazgos alarmantes sobre la salud pública

Los investigadores estimaron que aproximadamente 20.600 casos de cáncer podrían atribuirse directamente a la residencia en áreas cercanas a plantas nucleares, lo que representa cerca del 3,3 % del total de casos analizados. El estudio encontró que el riesgo de mortalidad por cáncer disminuye de forma marcada a distancias superiores a los 30 kilómetros de estas instalaciones energéticas.

Los científicos emplearon modelos estadísticos avanzados para capturar el impacto acumulativo de todas las centrales nucleares cercanas, ajustando por múltiples factores que podrían influir en los resultados:

  • Variables socioeconómicas de las poblaciones estudiadas
  • Factores ambientales regionales
  • Acceso a servicios de salud y atención médica
  • Características demográficas específicas

Impacto diferenciado por grupos de edad y género

La investigación identificó patrones específicos en la asociación entre proximidad nuclear y mortalidad por cáncer. Según los datos analizados:

  1. La mortalidad por cáncer fue más elevada en múltiples grupos de edad, afectando tanto a hombres como a mujeres
  2. Las asociaciones más fuertes se observaron entre adultos mayores
  3. Los hombres de 65 a 74 años mostraron particular vulnerabilidad
  4. Las mujeres de 55 a 64 años presentaron tasas significativamente aumentadas

Los investigadores calcularon que, durante el período de estudio de 18 años, cerca de 6.400 muertes anuales por cáncer podrían atribuirse a la proximidad geográfica a plantas nucleares.

Contexto de renovado interés en energía nuclear

Este estudio surge en un momento de renovado interés global por la energía nuclear como fuente de bajas emisiones de carbono. Petros Koutrakis, investigador principal de Harvard y coautor del estudio, destacó la importancia de estos hallazgos: "Nuestra investigación sugiere que vivir cerca de una central nuclear puede conllevar un riesgo de cáncer cuantificable, que disminuye con la distancia".

Los autores enfatizaron la limitada investigación epidemiológica disponible sobre los efectos de las centrales nucleares en la salud humana, especialmente considerando la dependencia generalizada -y potencialmente creciente- de la energía nuclear en Estados Unidos. Los resultados de estudios internacionales previos han variado considerablemente, lo que subraya la necesidad de investigaciones más exhaustivas.

Recomendaciones para futuras investigaciones

El equipo científico de Harvard hizo un llamado urgente para que se realicen más estudios epidemiológicos que aborden específicamente la cuestión de las centrales nucleares y sus efectos sobre la salud pública. Esta recomendación adquiere especial relevancia en el contexto actual, donde la energía nuclear se promueve activamente como una solución limpia para combatir el cambio climático.

Los investigadores subrayaron la importancia de considerar estos hallazgos en las decisiones políticas y de planificación energética, equilibrando los beneficios ambientales de la energía nuclear con los potenciales riesgos para la salud de las comunidades cercanas a estas instalaciones.