Esquizofrenia: 23 millones de diagnósticos al 2025 y su impacto en la salud global
23 millones diagnosticados con esquizofrenia al 2025: impacto

Esquizofrenia: 23 millones de diagnósticos al 2025 y su impacto en la salud global

Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 23 millones de personas fueron diagnosticadas con esquizofrenia al cierre del año 2025. Esta cifra representa que una de cada 345 personas en el mundo recibe este diagnóstico, una estadística que subraya la magnitud de esta enfermedad mental grave.

¿Qué es la esquizofrenia y cómo se manifiesta?

La esquizofrenia es un trastorno mental severo que afecta profundamente la forma en que las personas piensan, sienten y se comportan. La OMS explica que esta condición causa psicosis y genera una discapacidad significativa, alterando la percepción de la realidad de quienes la padecen.

Los síntomas característicos incluyen:

  • Ideas delirantes persistentes
  • Alucinaciones auditivas o visuales
  • Pensamientos desorganizados
  • Comportamiento desorganizado
  • Limitación notable del habla
  • Agitación extrema o lentitud de movimientos
  • Sensación de que los sentimientos no son propios

Impacto demográfico y expectativa de vida

La esquizofrenia, aunque menos común que otros trastornos mentales, presenta una distribución demográfica particular. Suele manifestarse al final de la adolescencia o entre los 20 y 30 años, apareciendo antes en hombres que en mujeres. En adultos, la tasa de diagnóstico aumenta a una de cada 233 personas.

Un dato alarmante revela que, en promedio, las personas diagnosticadas con esquizofrenia fallecen nueve años antes que la población general. Esta reducción en la expectativa de vida se asocia frecuentemente con enfermedades cardiovasculares, metabólicas o infecciosas que complican el cuadro clínico.

Causas y factores de riesgo

Los expertos aún no han identificado una causa única y exacta para la esquizofrenia. La evidencia científica sugiere que resulta de la interacción compleja entre factores genéticos y ambientales. La dotación genética de cada individuo se combina con exposiciones ambientales específicas para desencadenar la enfermedad.

Entre los factores que pueden incidir se encuentran:

  1. Factores psicosociales y estrés
  2. Consumo excesivo de cannabis (asociado con mayor riesgo según la OMS)
  3. Complicaciones durante el embarazo o parto
  4. Exposición a virus o malnutrición prenatal

Opciones de tratamiento y recuperación

Existen diversas estrategias terapéuticas para manejar la esquizofrenia, muchas de las cuales requieren tratamiento de por vida. Las opciones de atención incluyen:

  • Medicamentos antipsicóticos
  • Psicoeducación para pacientes y familias
  • Intervenciones familiares especializadas
  • Terapia cognitivo-conductual
  • Rehabilitación psicosocial

Estas intervenciones permiten que al menos una de cada tres personas diagnosticadas pueda recuperarse completamente, destacando la importancia del acceso a tratamientos adecuados y continuos.

La esquizofrenia representa un desafío significativo para los sistemas de salud globales, requiriendo mayor concienciación, recursos dedicados y políticas públicas que garanticen atención integral a los millones afectados por esta condición mental.