El cuerpo humano produce compuestos similares a la marihuana que son clave para funciones vitales, según científicos. Se trata de los endocannabinoides, sustancias generadas naturalmente por el organismo que influyen en el sueño, el dolor, la memoria y el sistema inmunológico. Estas moléculas, descubiertas en 1992, participan en funciones esenciales y su desequilibrio se asocia con enfermedades crónicas como obesidad, trastornos neurodegenerativos y cardiovasculares.
¿Qué son los endocannabinoides?
Los endocannabinoides son compuestos químicamente similares al delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo de la marihuana. Sin embargo, a diferencia del THC, son producidos de forma natural por el cuerpo humano y están presentes en todas las especies de vertebrados. Según un análisis de los profesores Prakash Nagarkatti y Mitzi Nagarkatti, publicado en The Conversation, estos compuestos aparecieron evolutivamente hace aproximadamente 575 millones de años, mucho antes que la planta de cannabis.
“El cuerpo humano es como si tuviera su propia versión de una plántula de marihuana, produciendo constantemente pequeñas cantidades de endocannabinoides”, explican los investigadores.
Funciones esenciales del sistema endocannabinoide
El sistema endocannabinoide está compuesto por los endocannabinoides y sus receptores, distribuidos en tejidos como el cerebro, los músculos, el tejido adiposo y las células inmunitarias. Los dos principales endocannabinoides son la anandamida (AEA) y el 2-araquidonoilglicerol (2-AG). Estos actúan como “llaves” que activan los receptores cannabinoides CB1 (principalmente en el cerebro) y CB2 (sobre todo en células inmunitarias).
A través de estos mecanismos, regulan funciones como el sueño, el estado de ánimo, el apetito, la memoria, la temperatura corporal, el dolor, la fertilidad y las respuestas inmunitarias. A diferencia del THC, los endocannabinoides no producen efectos psicoactivos, ya que el cuerpo los genera en cantidades menores y son degradados rápidamente por enzimas.
Relación con la salud y enfermedades
Un desequilibrio en la producción de endocannabinoides o en la capacidad del cuerpo para responder a ellos puede derivar en trastornos clínicos importantes, como obesidad, enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares e inflamatorias. Investigaciones recientes han vinculado niveles bajos de endocannabinoides con migraña, fibromialgia, síndrome de intestino irritable, trastorno de estrés postraumático y trastorno bipolar.
Estudios de 2022 encontraron que defectos en un gen relacionado con la producción de endocannabinoides pueden causar la aparición temprana de la enfermedad de Parkinson y otros trastornos neurológicos. Asimismo, alteraciones en los receptores CB1 se asocian con mayor sensibilidad al dolor, trastornos del sueño, problemas de memoria y ansiedad.
Potencial terapéutico
Los investigadores sugieren que las propiedades medicinales del THC podrían deberse a su capacidad para compensar deficiencias en el sistema endocannabinoide. Por ejemplo, pacientes con dolor crónico que presentan bajos niveles de endocannabinoides han reportado alivio significativo con marihuana medicinal, ya que el THC actúa como sustituto funcional.
Además, los endocannabinoides producidos por células inmunitarias ayudan a regular la inflamación a través de los receptores CB2, y han demostrado eficacia para mitigar enfermedades autoinmunes como esclerosis múltiple, lupus, hepatitis y artritis.
A pesar de estos avances, el estudio del sistema endocannabinoide aún está en una etapa emergente. Los autores subrayan que se requiere más investigación para comprender plenamente su papel en la regulación del organismo y abrir la puerta a nuevas terapias basadas en los propios cannabinoides del cuerpo humano.



