La orina revela la salud renal: expertos explican señales de alerta y cómo cuidar los riñones
Orina revela salud renal: señales de alerta y cuidados

La orina como espejo de la salud renal: lo que revela cada visita al baño

La doctora Alejandra Molano, especialista en medicina interna de la Fundación Cardioinfantil (LaCardio), destaca que acciones cotidianas como observar nuestra orina pueden ofrecer información vital sobre el estado de los riñones. Según la nefróloga, la orina normal debe presentar un color amarillo claro, similar al jugo de manzana. "Cuando la orina carece de color, aparece muy oscura como agua de panela, presenta tonos rojizos o genera espuma excesiva, estamos ante señales de alerta", advierte Molano, indicando que algo en nuestros riñones podría no estar funcionando correctamente.

El complejo trabajo de filtrado que realizan los riñones

El doctor Gustavo Adolfo Guzmán, jefe de la sección de Nefrología de la Fundación Santa Fe de Bogotá, explica que cada riñón, con un tamaño aproximado al de un puño (entre 10.5 y 12.5 centímetros), filtra la sangre que llega a través de la arteria renal y reabsorbe el 99% del agua, junto con minerales y nutrientes esenciales. El líquido restante y los desechos se transforman en orina, en un proceso que se repite unas 400 veces diarias con toda la sangre del cuerpo.

Molano añade que "también debemos prestar atención al volumen de orina: si una persona deja de orinar, solo orina de noche o lo hace en exceso, son indicios que sugieren alguna enfermedad renal". Entre estas condiciones destaca la Enfermedad Renal Crónica (ERC), una patología silenciosa que implica pérdida progresiva de la función renal y puede conducir a diálisis o trasplante.

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Funciones renales que van más allá de la filtración

El doctor Eduardo Zuñiga, líder de nefrología de LaCardio, enfatiza que "los riñones son órganos fundamentales para mantener el equilibrio corporal". Además de filtrar sangre y eliminar toxinas, participan en la producción de hormonas necesarias para generar glóbulos rojos y prevenir la anemia. Guzmán complementa que también eliminan ácidos metabólicos, manteniendo la acidez sanguínea en valores normales, y regulan la presión arterial en coordinación con los pulmones.

Zuñiga alerta que "cuando los riñones dejan de funcionar adecuadamente, no solo se afectan estas funciones básicas, sino múltiples sistemas del organismo".

Las 8 reglas de oro para proteger la salud renal

La Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales han establecido ocho recomendaciones clave para reducir el riesgo de enfermedad renal:

  1. Mantener peso saludable y actividad física regular
  2. Seguir dieta balanceada baja en sodio, evitando excesos de grasas, azúcares simples, alimentos ultraprocesados y embutidos
  3. Controlar niveles de azúcar en sangre, considerando que aproximadamente la mitad de personas con diabetes desarrollan daño renal
  4. Vigilar y controlar la presión arterial, ya que la hipertensión puede dañar los riñones
  5. Mantenerse hidratado con aproximadamente dos litros de agua diarios, ajustando según actividad física, clima y estado de salud
  6. Evitar el tabaco, que reduce el flujo sanguíneo renal y aumenta en 50% el riesgo de cáncer de riñón
  7. No consumir habitualmente antiinflamatorios o analgésicos sin supervisión médica
  8. Realizar chequeos médicos si se presentan factores de alto riesgo: diabetes, hipertensión, obesidad (83% mayor riesgo de ERC) o antecedentes familiares de enfermedad renal

Zuñiga afirma que "en estos grupos de riesgo, un examen de sangre y otro de orina pueden detectar fácil y rápidamente la enfermedad para evitar su progresión".

Señales de alerta que no debemos ignorar

Además de observar características de la orina, Guzmán recomienda estar atentos a dificultades durante la micción como ardor, dolor o goteo. Tanto el médico de la FSFB como la doctora Molano coinciden en que la inflamación en pies, tobillos, párpados o rostro constituye otra señal de alerta importante.

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Molano destaca que "la disfunción renal no se manifiesta con dolor, por lo que debemos prestar mayor atención a estas señales". En estadios avanzados, aparecen síntomas como cansancio inexplicable, sensación de intoxicación, inapetencia por carnes, escarcha urémica (sudor con olor a orina), mal aliento y sabor metálico en la boca.

El panorama de la Enfermedad Renal Crónica en Colombia y el mundo

La ERC es una de las enfermedades crónicas no transmisibles de mayor crecimiento global, afectando aproximadamente al 10% de la población mundial. La Organización Mundial de la Salud proyecta que, sin acciones preventivas adecuadas, pasará de ser la novena causa de muerte (corte 2024) a la quinta en 2050.

En Colombia, según datos de la Cuenta de Alto Costo, para 2024 se estimaba que 1.251.930 personas tenían ERC avanzada. Molano advierte que "probablemente la situación sea muy similar a la del resto del mundo", sugiriendo que alrededor de cinco millones de colombianos podrían padecer esta enfermedad.

Una tendencia preocupante muestra que el 58,79% de los casos en Colombia corresponden a mujeres. Molano explica que "las mujeres muchas veces, por atender responsabilidades familiares, descuidan su propia salud, permitiendo que la enfermedad avance de manera agresiva".

Terapias de reemplazo renal y situación de trasplantes

Cuando la función renal se deteriora gravemente, se requieren terapias de reemplazo como hemodiálisis (que utiliza un riñón artificial), diálisis peritoneal (mediante membrana abdominal) o trasplante renal. Según el Instituto Nacional de Salud, de las más de 4.300 personas en lista de espera para trasplante de órganos en Colombia, 3.952 esperan un riñón.

Zuñiga concluye que "promover la donación es una forma de salvar vidas y transformar la realidad de muchos pacientes con enfermedad renal avanzada", destacando la importancia de la prevención, detección temprana y tratamiento oportuno para enfrentar este creciente problema de salud pública.