El sobrepeso en perros aumenta riesgo de glaucoma y otras enfermedades oculares según estudio
Sobrepeso canino eleva presión ocular y riesgo de glaucoma

El sobrepeso canino: una amenaza silenciosa para la visión de las mascotas

Una investigación científica desarrollada por especialistas de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha revelado datos alarmantes sobre cómo el exceso de peso en los perros puede comprometer seriamente su salud ocular. El estudio, publicado en la prestigiosa revista Journal of Veterinary Internal Medicine, establece una relación directa entre la obesidad canina y el aumento de la presión intraocular, factor determinante en el desarrollo de enfermedades visuales graves.

Metodología y hallazgos principales del estudio

La investigación analizó a 40 perros sanos de diversas edades y razas, dividiéndolos en dos grupos: aquellos con peso adecuado y aquellos con sobrepeso u obesidad. Los resultados fueron contundentes:

  • Los perros con exceso de peso presentaron una presión intraocular promedio de 20,3 milímetros de mercurio (mmHg)
  • Los perros con condición corporal saludable registraron un promedio de 13,7 mmHg
  • Aunque ambas mediciones se mantuvieron dentro del rango considerado normal, la diferencia de casi 7 mmHg resulta clínicamente significativa

El doctor Oren Pe'er, líder de la investigación, explicó que cada punto adicional en la escala de condición corporal puede elevar la presión intraocular en aproximadamente 2 mmHg, mientras que un aumento del 10% en el índice de masa corporal del animal genera una subida cercana a los 3 mmHg.

Mecanismos fisiológicos que explican esta relación

Los investigadores identificaron dos mecanismos principales que vinculan el sobrepeso con el aumento de presión ocular:

  1. Mecanismo físico: La acumulación de grasa alrededor del globo ocular dificulta el drenaje natural de los fluidos intraoculares, generando mayor presión interna.
  2. Mecanismo metabólico: Los perros con obesidad suelen presentar niveles elevados de triglicéridos y leptina, una hormona relacionada con el control del apetito, factores que también se asocian con el incremento de la presión ocular.

Implicaciones clínicas y riesgos para la salud canina

La principal preocupación derivada de estos hallazgos es el desarrollo de glaucoma, una enfermedad ocular que puede provocar ceguera irreversible si no se detecta y trata oportunamente. Los investigadores advierten que, en perros con predisposición genética, incluso valores de presión ocular considerados dentro del rango normal podrían ser suficientes para desencadenar esta patología.

"El control del peso constituye una medida preventiva fundamental para proteger la salud visual de nuestras mascotas", enfatizó el equipo investigador. "Pequeñas variaciones en la presión intraocular pueden tener consecuencias significativas, especialmente en razas predispuestas genéticamente a problemas oculares".

Recomendaciones para tutores de mascotas

Los especialistas ofrecen una serie de recomendaciones prácticas para prevenir estos problemas:

  • Realizar controles veterinarios periódicos que incluyan evaluación de la condición corporal
  • Implementar hábitos alimenticios equilibrados adecuados a la edad, raza y nivel de actividad del perro
  • Fomentar la actividad física regular adaptada a las capacidades de cada mascota
  • Incluir evaluaciones oculares en los chequeos de rutina, especialmente en razas con predisposición genética

Los expertos destacan que la detección temprana de alteraciones en la presión intraocular puede mejorar considerablemente el pronóstico y la calidad de vida de los perros. El cuidado integral de las mascotas debe incorporar la salud ocular como componente esencial, ya que acciones preventivas simples pueden reducir significativamente el riesgo de complicaciones visuales a largo plazo.

Esta investigación subraya la importancia de mantener un peso saludable en los perros, no solo para su movilidad y metabolismo, sino también como medida de protección contra enfermedades oculares potencialmente devastadoras. La prevención, mediante controles regulares y hábitos saludables, se consolida como la estrategia más efectiva para preservar la visión y el bienestar general de nuestras mascotas.