El Peligro de Asumir sin Verificar en las Relaciones Humanas
Según el reconocido psiquiatra Carlos E. Climent, la mayoría de los conflictos y disgustos que experimentan las personas en diversos ámbitos de sus vidas —ya sean personales, familiares, sociales o políticos— tienen su origen en un error fundamental: asumir situaciones que no están comprobadas. Este fenómeno consiste en suponer o dar por cierto algo sin contar con evidencia suficiente, lo que frecuentemente conduce a malentendidos y desencuentros.
Las Relaciones de Pareja: Un Campo Fértil para Suposiciones Prematuras
En el contexto de las relaciones amorosas, especialmente durante sus etapas iniciales, es común que uno de los integrantes asuma que conoce profundamente a su pareja a pesar de haber compartido poco tiempo juntos o de haber interactuado principalmente en circunstancias donde predominan la mutua complacencia y las apariencias. Muchos llegan a conclusiones precipitadas sobre la capacidad de amar de su compañero, basándose únicamente en el atractivo físico o en la emoción que genera una relación novedosa.
Otros determinan, sin verificación alguna, que su pareja es transparente y bien intencionada simplemente porque se han sentido cómodos durante los primeros momentos, cuando aún no han emergido los problemas normales de la convivencia diaria. Incluso, algunos piensan —erróneamente— que el nivel de compromiso es similar para ambos, cuando en realidad existen diferencias significativas que no han sido abordadas.
La Verdadera Prueba: La Dificultad versus la Fiesta
Al comienzo de cualquier relación, las imperfecciones suelen camuflarse con facilidad bajo la capa de la novedad y la idealización. Sin embargo, la calidad real de la relación y el grado de compromiso se miden verdaderamente cuando aparecen fricciones a lo largo del tiempo. En palabras del doctor Climent: "la solidez de una relación se ve en la dificultad, no en la fiesta".
Cuando una relación comienza a mostrar grietas de cualquier tipo y esta situación no se enfrenta de manera oportuna y clara, inicia inevitablemente un camino hacia el deterioro. La comunicación deficiente —donde una parte no escucha— lleva a que las parejas se atrincheren en sus argumentos, exhiban sus aspectos más patológicos y se nieguen a ceder. Las discusiones interminables, sazonadas con resentimiento mutuo, derivan en confrontaciones cada vez más destructivas e infructuosas.
Estrategias para Enfrentar los Puntos de Crisis
Cuando una relación alcanza un punto crítico y la pareja concluye que debe arreglarse o terminar, el psiquiatra recomienda implementar las siguientes estrategias:
- Hablar con mayor compasión sin eludir las dificultades ni las incompatibilidades. En una relación maquillada o silenciada, nunca se puede determinar si existe verdadera compatibilidad o un genuino deseo de resolver las diferencias.
- Enfrentar las dificultades —tan frecuentes en la vida— con la mayor objetividad posible. Esta decisión puede salvar una relación, pero debe tomarse cuando todavía hay esperanza de reparación.
- No permitir que los diálogos queden inconclusos. Esto significa no abortar las discusiones ni responder con silencio ante las discrepancias. Terminar prematuramente una conversación sobre situaciones conflictivas es una pésima estrategia, ya que no soluciona nada y profundiza el resentimiento y las diferencias.
El Poder de la Comunicación Efectiva
Una comunicación efectiva puede acelerar la ruptura de una relación que no tiene futuro, evitando así un sufrimiento más prolongado y profundo. No obstante, lo que ocurre con mayor frecuencia es que, a través de conversaciones francas, profundas y bien intencionadas, se logran alcanzar acuerdos mutuamente beneficiosos para ambas partes.
Cuando dos personas compatibles que se aman genuinamente tienen discusiones, pero enfrentan las dificultades abiertamente y llevan el diálogo sin miedo hasta sus últimas consecuencias, la relación tiene una probabilidad significativamente mayor de salir fortalecida. Este proceso requiere valentía, honestidad y un compromiso real con el bienestar conjunto.
Carlos E. Climent es médico egresado de la Universidad del Valle y psiquiatra formado en la Universidad de Harvard. Durante tres décadas trabajó en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Valle, y durante veinte años se desempeñó como miembro del Panel de Expertos en Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud, aportando su vasta experiencia al entendimiento de las dinámicas humanas.
