Psicóloga Elisabeth Clapés: relativizar reduce el sufrimiento
Psicóloga: relativizar reduce el sufrimiento

En un contexto marcado por la prisa, la sobreinformación y la necesidad constante de anticiparse a los problemas, la psicóloga Elisabeth Clapés ha afirmado que aprender a relativizar las situaciones cotidianas puede ayudar a reducir el sufrimiento y mejorar la forma en que las personas afrontan el malestar.

La preocupación como mecanismo de control

Durante una entrevista concedida a Europa Press, Clapés señaló que la preocupación forma parte de la naturaleza humana porque funciona como un mecanismo para intentar controlar la incertidumbre. Muchas personas sienten que, si anticipan todo lo que podría ocurrir, estarán mejor preparadas frente a cualquier situación inesperada.

“Realmente, al final, preocuparnos por las cosas es una forma de intentar tener el control sobre lo que nos pasa; de forma que si me preocupo y anticipo todo lo que puede suceder estaré más preparada y no me pillará desprevenida”, afirmó la especialista.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La psicóloga también advirtió que las personas no están preparadas para afrontar la cantidad de estímulos diarios ni el flujo constante de noticias negativas. El ritmo acelerado de vida contribuye al estado de nerviosismo y a la necesidad permanente de anticipar problemas.

El malestar es parte de la vida

Clapés recordó que el malestar forma parte de la vida y que siempre existirán situaciones difíciles o dolorosas. Sin embargo, indicó que existen herramientas que pueden ayudar a afrontar esas experiencias de manera más saludable y reducir el impacto emocional en determinados casos.

Relativizar para reducir el sufrimiento

La especialista explicó que, aunque hay acontecimientos que inevitablemente provocarán dolor intenso, en muchas otras situaciones la forma de interpretar lo que ocurre influye directamente en el nivel de sufrimiento. Relativizar no implica negar las emociones, sino afrontar los hechos de manera proporcionada.

“Hay formas de sufrir menos, y lo más importante para sufrir menos es aprender a relativizar lo que nos pasa”, sostuvo Clapés.

La psicóloga también mencionó que el cerebro humano está orientado principalmente a la supervivencia y no a mantener un estado permanente de felicidad. Por ello, explicó que la felicidad aparece en momentos concretos y que el objetivo debería centrarse en alcanzar estados de calma y estabilidad emocional.

Sufrir de forma proporcional

Clapés insistió en que el problema no radica en sufrir, sino en hacerlo de forma desproporcionada frente a lo que sucede. Atravesar un gran dolor ante una situación grave es una respuesta natural y saludable.

“Si nos pasa algo muy grave sufrir mucho es proporcional y sano. Lo que no es sano es que pase algo pequeño y suframos mucho”, afirmó.

Asimismo, cuestionó la idea de mantener siempre una actitud positiva ante cualquier circunstancia y señaló que este enfoque puede derivar en lo que denominó “positivismo tóxico”.

La importancia de poner límites

En la entrevista, la psicóloga también habló sobre la necesidad de establecer límites frente a situaciones o vínculos que generan malestar. Muchas personas han crecido con la idea de permanecer en lugares o relaciones incómodas por compromiso social o familiar.

Clapés sostuvo que, en algunos casos, alejarse de relaciones dañinas o de entornos que afectan la salud emocional puede ser necesario, incluso cuando se trata de vínculos familiares.

Además, recordó unas declaraciones del psiquiatra José Luis Marín, quien plantea que “la salud mental no existe, sino que lo que existe es la salud”, una idea con la que dijo coincidir porque considera que el bienestar emocional influye directamente en la salud general.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar