Montería en alerta máxima por brotes de malaria y dengue tras inundaciones
Alerta en Montería por malaria y dengue tras inundaciones

Montería enfrenta emergencia sanitaria por malaria y dengue tras inundaciones

La ciudad de Montería se encuentra en alerta epidemiológica debido al aumento del riesgo de enfermedades transmitidas por vectores como la malaria y el dengue, tras las recientes inundaciones que afectaron barrios y zonas rurales. El descenso lento de las aguas ha creado condiciones propicias para la proliferación de mosquitos, generando una amenaza significativa para la salud pública en la región.

Riesgo creciente por aguas estancadas

Mientras las aguas comienzan a retroceder gradualmente en diversos sectores de la ciudad, las autoridades sanitarias han emitido advertencias sobre el peligro que representan las aguas represadas en calles y áreas residenciales. En entrevista con medios locales, la secretaria de Salud de Montería confirmó que ya se están registrando casos iniciales asociados a enfermedades transmitidas por mosquitos, situación que se agrava por la presencia de charcos y superficies húmedas que facilitan la reproducción del vector.

El escenario actual no solo impacta la salud física de los habitantes, sino que también genera afectaciones psicológicas adicionales en comunidades que ya enfrentan pérdidas materiales y desplazamiento temporal debido a la emergencia climática. El riesgo epidemiológico se mantendrá mientras persistan las condiciones de humedad y estancamiento de agua en la ciudad.

Plan de choque sanitario activado

Frente a esta crítica situación, la Secretaría de Salud de Montería ha desplegado un plan de acción integral que involucra a todo el equipo de salud pública y vigilancia epidemiológica. Las medidas implementadas incluyen:

  • Acciones de control vectorial en zonas afectadas
  • Seguimiento territorial constante para detectar posibles brotes
  • Atención prioritaria a comunidades damnificadas
  • Coordinación con equipos técnicos municipales

Las autoridades locales trabajan con el objetivo claro de mitigar el impacto sanitario de la emergencia y evitar que la crisis humanitaria derivada de las inundaciones se transforme en una crisis de salud pública de mayores proporciones. La intervención se concentra en las zonas más afectadas, con acciones planificadas para reducir el riesgo de enfermedades durante las próximas semanas.

El gobierno municipal mantiene una vigilancia constante sobre la evolución de la situación, reconociendo que el manejo adecuado de esta emergencia sanitaria es crucial para la recuperación completa de la ciudad tras las inundaciones.