Algunos elementos presentes en el medio ambiente pueden causar graves daños a la salud humana cuando se encuentran en altas concentraciones. Ejemplos conocidos son los metales pesados como plomo, mercurio, arsénico y cadmio, capaces de generar toxicidad crónica y acumularse en el organismo. La exposición a estos elementos puede afectar el sistema nervioso, los riñones, el hígado e incluso los huesos.
¿Qué son los elementos potencialmente peligrosos?
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), existen otros elementos que, junto con los mencionados, se denominan elementos potencialmente peligrosos (EPP). Estos son sustancias químicas perjudiciales para los organismos vivos, incluso en concentraciones bajas. Dado que las vías de exposición suelen ser cotidianas, como respirar, consumir agua y alimentos, es crucial identificar las zonas donde están presentes, su concentración y biodisponibilidad. Esto es fundamental para evaluar riesgos geoquímicos y establecer medidas de protección.
Presencia de estos elementos
Los EPP se encuentran en diversos medios:
- Rocas: principalmente en minerales de la corteza terrestre.
- Aire: como gases o partículas suspendidas.
- Sedimentos: acumulados en el fondo de ríos, reflejando la composición geológica y química de una cuenca.
- Agua superficial y subterránea: resultado del lavado de rocas que transporta los EPP hacia fuentes hídricas.
Estos hallazgos fueron realizados por el Grupo de Geoquímica Ambiental y Geología Médica del SGC, que integra disciplinas como geología, química, medicina, toxicología, geografía e ingeniería ambiental. Su labor consiste en estudiar los EPP en zonas específicas del país para determinar las posibles fuentes de exposición y su relación con afectaciones a la salud.
Fuentes generadoras de EPP
Las investigaciones del SGC identificaron dos tipos de fuentes:
Geogénicas
La meteorización o degradación de las rocas, por interacción con agua y oxígeno atmosférico, provoca su desintegración y movilización de elementos, que se concentran según las condiciones del entorno.
Antropogénicas
Actividades humanas como la minería, combustión de carbón, acumulación de residuos industriales y prácticas agrícolas inadecuadas (uso excesivo de pesticidas o fertilizantes) incrementan la concentración de EPP en el ambiente.
La entidad geológica señaló que la investigación geoquímica puede ayudar a identificar factores correlacionables con enfermedades como cáncer o afecciones cardíacas, relacionadas con la dieta y el entorno.



