Bolsonaro presenta mejoría clínica pero continúa en unidad de cuidados intensivos
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro ha experimentado una mejoría significativa en las últimas horas respecto a la neumonía bacteriana bilateral que lo llevó al hospital el pasado viernes, según informaron este martes sus médicos tratantes. Sin embargo, el exmandatario de 70 años sigue sin tener una fecha prevista para el alta médica y permanece bajo observación en una unidad de terapia intensiva.
Traslado de urgencia y diagnóstico preciso
Bolsonaro fue trasladado de emergencia el 13 de marzo desde la cárcel de Papuda en Brasilia, donde cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado en 2022, hasta el hospital DF Star de la capital brasileña. El cuadro clínico que presentaba incluía:
- Fiebre alta persistente
- Baja saturación de oxígeno en sangre
- Episodios de sudoración profusa
- Escalofríos recurrentes
Los especialistas médicos diagnosticaron una neumonía bacteriana bilateral, posiblemente provocada por broncoaspiración, lo que determinó su ingreso inmediato en la unidad de cuidados intensivos.
Evolución hospitalaria y comunicados oficiales
El hospital DF Star emitió un boletín médico este martes detallando que Bolsonaro fue transferido a "una nueva sala en terapia intensiva, más adecuada para el cuadro clínico actual". Este comunicado contradice parcialmente la información publicada el lunes por su esposa, Michelle Bolsonaro, quien había anunciado en redes sociales que el líder de derecha había pasado a una "unidad semi-intensiva".
Los problemas de salud del expresidente brasileño tienen un antecedente grave: una puñalada en el abdomen que recibió durante un acto de campaña en 2018, incidente que ha generado complicaciones médicas recurrentes a lo largo de los años.
Autorización judicial para visitas de abogados
En un desarrollo paralelo, el juez Alexandre de Moraes, a cargo del caso judicial contra Bolsonaro, autorizó este martes a los abogados defensores del expresidente a visitarlo en el hospital. Esta decisión judicial llega en un contexto donde la defensa legal de Bolsonaro ha insistido con un nuevo pedido de prisión domiciliaria "humanitaria", solicitud que ha sido negada en ocasiones previas por la Corte Suprema de Brasil.
Presión familiar y contexto político
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente, ha manifestado públicamente su preocupación y ha insistido en que, por razones humanitarias, la Corte Suprema debería conceder la prisión domiciliaria a su padre. "Están jugando con la vida de mi padre. No pueden quedarse con esa posición de que se trata de algún tipo de melindre o con la paranoia de que él puede fugarse", afirmó el legislador, quien es considerado como el principal rival político del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La situación médica de Bolsonaro se desarrolla en un escenario político complejo, donde el exmandatario cumple una condena de 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado de 2022, tras perder las elecciones presidenciales contra Lula da Silva. El caso continúa generando atención nacional e internacional mientras se monitorea la evolución de su salud.
