Afidro declara emergencia humanitaria por crisis de Nueva EPS
La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro) ha elevado una alerta máxima sobre la situación de la Nueva EPS, calificándola como una emergencia humanitaria que pone en riesgo directo la vida de millones de colombianos. Según el gremio, el deterioro financiero ha alcanzado niveles críticos que ya se traducen en fallas concretas en la atención médica y entrega de medicamentos en todo el territorio nacional.
Deuda se dispara 198% y patrimonio se hunde
Las cifras oficiales revelan un deterioro acelerado sin precedentes. Según datos de la Contraloría General citados por Afidro, la deuda de Nueva EPS aumentó 198% entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, pasando de $5,42 billones a la alarmante cifra de $21,37 billones de pesos. En paralelo, el patrimonio de la entidad sufrió un colapso total, desplomándose desde $485.209 millones positivos en 2022 hasta -$6,25 billones en marzo de 2025, situación que el propio ente de control calificó como "inviabilidad estructural".
Impacto directo en pacientes y servicios
Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de Afidro, fue contundente al señalar que "lo que estamos presenciando no es solo una crisis de balances contables, sino una crisis que pone en riesgo vidas humanas". El directivo explicó que las fallas en los flujos de recursos se reflejan directamente en:
- Retrasos críticos en la entrega de medicamentos esenciales
- Interrupciones en la prestación de servicios médicos
- Embargos por más de $2 billones por parte de 95 instituciones prestadoras de salud
- Aumento del 107% en quejas de usuarios durante 2025, con 14.603 registros ante la Defensoría del Pueblo
La situación afecta directamente a más de 11 millones de afiliados que dependen de esta EPS para su atención médica, creando barreras de acceso que según Gaitán "dejan a los pacientes en medio de fracturas financieras del sistema".
Intervención fallida y llamado urgente
Afidro cuestionó severamente los resultados de la intervención ordenada en abril de 2024, citando un informe de la Procuraduría General que revela cómo, tras esta medida, el costo de prestación de servicios superó los ingresos, deteriorando un indicador que en 2022 se ubicaba en 95,6%. Según el gremio, una medida concebida como salvamento no logró los resultados esperados y hoy tiene efectos devastadores sobre millones de usuarios.
Ante este escenario crítico, Afidro propuso medidas urgentes:
- Creación de una mesa técnica de emergencia con participación de todas las partes
- Definición de un cronograma de acciones inmediatas
- Garantía de flujos directos y trazables de recursos
- Establecimiento de un plan de contingencia farmacéutica para tratamientos críticos
Gaitán concluyó con un llamado desesperado: "No podemos seguir administrando una crisis que se agrava cada mes. Necesitamos decisiones que prioricen la vida y la salud de más de 11 millones de afiliados que no pueden seguir esperando".
La crisis de Nueva EPS representa así no solo un problema financiero de magnitudes históricas, sino una amenaza concreta para el derecho fundamental a la salud de millones de colombianos, según la advertencia urgente del sector farmacéutico.