La salud como botín político: denuncian sustitución de criterios técnicos en medio de crisis
El sistema de salud colombiano enfrenta una de sus peores crisis institucionales y financieras, según denuncias de expertos que señalan cómo criterios políticos han reemplazado decisiones técnicas en el manejo de recursos billonarios. La situación ha generado alerta entre asociaciones profesionales, pacientes y prestatarios de servicios médicos.
Un diagnóstico compartido: insolvencia y deterioro generalizado
"Algo debe ocurrir con la salud mental de un presidente que, luego de postrar al sistema de salud faltando 44 días para que le designemos sucesor, nombra como superintendente a un personaje tan cuestionado para terminar la tarea", cuestionan analistas del sector. La realidad es que todos los colombianos hemos sentido de alguna manera el desastre, excepto autoridades que parecen ajenas a la emergencia.
El consenso entre actores del sistema identifica cuatro problemas críticos:
- Insolvencia financiera creciente
- Deterioro acelerado en la prestación de servicios
- Falta de controles efectivos
- Crecimiento exponencial de demandas judiciales
Promesas incumplidas y realidades alarmantes
Cuatro años después de promesas de transformación, Colombia no cuenta con un nuevo sistema de salud ni con el modelo preventivo anunciado. Tampoco se materializaron servicios como médicos y laboratorios a domicilio, mientras los Centros de Atención Prioritaria (CAP) brillan por su ausencia.
Lo más grave: más de 11 millones de usuarios son desatendidos por la Nueva EPS, entidad que fue "estatizada" por la puerta de atrás y que hoy se encuentra en manos del gobierno saliente. La salud ha dejado de ser un negocio para convertirse en botín politiquero, denuncian observadores.
Decisiones billonarias sin transparencia
Funcionarios delegados a dedo por el gobierno toman decisiones que involucran billones de pesos, mientras persisten interrogantes fundamentales:
- Se nombró un nuevo interventor pese a que el comité de medidas especiales había dictaminado que la intervención no debería continuar
- Sobre la situación financiera de la Nueva EPS no se conocen estados financieros actualizados
- No existe claridad sobre cuánto debe ni le deben a la entidad
- Los criterios para contratar y seleccionar nuevos prestatarios de servicios carecen de transparencia
Contraste con el sector privado y advertencias históricas
Mientras en el sector privado cada decisión requiere órdenes de compra soportadas en estudios técnicos y de costos, con utilidades auditadas interna y externamente, el manejo público muestra graves falencias. La evolución histórica de la administración pública en todo el mundo coincidió en la conveniencia de las asociaciones público-privadas, pero Colombia parece repetir errores del pasado.
"Advertimos del fracaso y la corrupción que desaparecieron al Instituto Colombiano de Seguros Sociales solo para que el gobierno Petro lo repitiera en forma de la Nueva EPS", señalan expertos que siguen la crisis.
Cifras que estremecen: pérdidas superan los 12 billones
Un informe reciente de la Procuraduría General de la Nación pone cifras concretas al desastre:
- Pérdidas de patrimonio superiores a 12 billones de pesos
- Deudas de las EPS intervenidas que se duplicaron en dos años
- Obligaciones que alcanzaron en diciembre de 2024 más de 30 billones de pesos
Los funcionarios de control concluyeron que "no hay plan, no hay vigilancia concreta ni medidas efectivas por parte de esos agentes interventores para garantizar la entrega oportuna de medicamentos y la prestación del servicio de salud en oportunidad, calidad y eficiencia".
El trasfondo político: elecciones y reelecciones
La sustitución de criterios técnicos por motivaciones políticas tiene un objetivo claro, según analistas: proteger proyectos políticos y garantizar reelecciones. Por esta razón se habrían realizado nombramientos cuestionados en la Superintendencia Nacional de Salud y en la Nueva EPS.
"No se trata 'solamente' de liquidar a las EPS intervenidas", explican expertos. "En 44 días no pueden salvar al sistema de salud, ni siquiera optimizar su funcionamiento, pero pueden incidir, con los enormes recursos a su disposición, en la elección presidencial".
El derecho a la salud, convertido en derroche según las denuncias, enfrenta su prueba más difícil mientras millones de colombianos esperan soluciones concretas y transparentes.



