Dane confirma incremento del 2,8% en defunciones durante 2025
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informó este sábado 21 de marzo de 2026 que las defunciones en Colombia registraron un aumento del 2,8% durante el año 2025, alcanzando un total de 283.378 casos. Esta cifra representa 7.600 muertes adicionales en comparación con el año 2024, cuando se contabilizaron 275.778 defunciones, completando así dos años consecutivos de crecimiento en los índices de mortalidad nacional.
Análisis detallado de las cifras de mortalidad
Según las Estadísticas Vitales más recientes publicadas por el Dane, la tasa bruta de mortalidad se situó en 5,3 defunciones por cada 1.000 habitantes en todo el territorio colombiano. Jhon Torres Jiménez, analista de Native Capital, explicó que el principal factor detrás de este incremento es el proceso de envejecimiento poblacional que experimenta el país. "La mayoría de las defunciones se concentra en adultos mayores, que representan el 73,8% del total, lo que refleja claramente el envejecimiento demográfico", afirmó el especialista, quien además destacó que a mayor proporción de personas mayores en la estructura poblacional, mayor será el número de muertes en términos absolutos.
Principales causas de muerte en Colombia
Al examinar las causas específicas de mortalidad por cada 1.000 defunciones, el Dane identificó las siguientes patologías como las más significativas:
- Enfermedades isquémicas del corazón: 92,7 casos
- Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores: 34,2 casos
- Enfermedades cerebrovasculares: 32,1 casos
- Homicidios: 28,2 casos
- Infecciones respiratorias agudas: 22,7 casos
Entre las causas que registraron aumentos notables en su mortalidad durante 2025 se encuentran las enfermedades del sistema nervioso (excepto meningitis) con 18,6 casos, los tumores de órganos digestivos con 17,6 casos, y los trastornos mentales y del comportamiento con 4,4 casos.
Perspectiva histórica y comparativa
En el contexto de la última década, el año 2025 se ubica como el cuarto con mayor número de defunciones anuales. Los años con cifras más elevadas fueron 2021 con 363.089 defunciones, 2020 con 300.853, y 2022 con 287.251. "Las cifras más altas de la década corresponden a los años de la pandemia (2020 y 2021), cuando el covid-19 impulsó las muertes de manera atípica", señaló el análisis del Dane.
La estructura de mortalidad por grupos de edad mantiene patrones diferenciados según género: los hombres presentan mayor mortalidad, especialmente en los grupos de 20 a 34 años y de 65 a 79 años, mientras que en las mujeres la mortalidad solo supera a la masculina a partir de los 85 años. Un dato positivo destacado por la entidad es la reducción en la mortalidad infantil (menores de cinco años) en ambos sexos, cuya participación sobre el total de defunciones disminuyó del 4,0% al 1,9% durante este periodo.
Desempeño departamental en tasas de mortalidad
En línea con la tendencia nacional, durante 2025 un total de 23 departamentos reportaron aumentos en sus tasas brutas de mortalidad. Los territorios que registraron los incrementos más significativos fueron Guaviare, San Andrés, Providencia y Vaupés.
Por segundo año consecutivo, Quindío presentó la tasa de mortalidad más alta del país con 8,5 defunciones por cada 1.000 habitantes, lo que representa un aumento de 0,5 puntos frente a 2024. Le siguen en esta preocupante lista:
- Tolima con 6,9 defunciones por cada 1.000 habitantes
- Valle del Cauca con 6,8 defunciones por cada 1.000 habitantes
- Caldas con 6,7 defunciones por cada 1.000 habitantes
Todos estos departamentos se encuentran por encima del promedio nacional de 5,3 defunciones por cada 1.000 habitantes.
En el extremo opuesto, las tasas más bajas de mortalidad durante 2025 se registraron en:
- Vichada con 1,7 defunciones por cada 1.000 habitantes (frente a 1,5 en 2024)
- Guainía que se mantuvo en 2,7 defunciones por cada 1.000 habitantes en ambos años
- La Guajira que en 2025 llegó a 3,1 defunciones por cada 1.000 habitantes
La capital del país, Bogotá, también experimentó un incremento en su tasa bruta de mortalidad, aunque menos pronunciado que en otros territorios, al pasar de 4,7 a 4,8 defunciones por cada 1.000 habitantes.



