Fusión de Nueva EPS y Famisanar amenaza con agravar crisis de pagos a hospitales y clínicas
Fusión EPS amenaza pagos a hospitales y agrava crisis

Fusión entre aseguradoras genera alerta por riesgos financieros en el sector salud

La Unión de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (Unips) ha emitido una advertencia contundente sobre los peligros que representa una eventual fusión entre Nueva EPS y Famisanar. Según el gremio, esta integración podría agravar significativamente los problemas de cartera y generar retrasos críticos en los pagos a clínicas y hospitales, afectando directamente la operación del sistema de salud colombiano.

Crisis estructural del aseguramiento en salud

El pronunciamiento se produce en medio de una crisis estructural que atraviesa el sistema de aseguramiento en salud, donde los prestadores advierten que este tipo de reorganizaciones, aunque buscan eficiencias administrativas, pueden generar impactos negativos considerables si no se ejecutan con la rigurosidad técnica necesaria. La integración de dos aseguradoras que ya presentan dificultades operativas y financieras implica un alto riesgo de concentración de pasivos, lo que podría traducirse en mayores tiempos de pago y en un deterioro adicional de los flujos de recursos.

Esta situación resulta especialmente sensible para la red prestadora, que ya enfrenta problemas severos de liquidez. La acumulación de obligaciones y la incertidumbre en la depuración de cartera podrían profundizar un escenario que los actores del sector califican como crítico, poniendo en riesgo la continuidad de servicios esenciales para la población.

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Presión sobre la liquidez de las instituciones médicas

La Unips alerta que los procesos de fusión suelen generar periodos prolongados de transición administrativa, durante los cuales se presentan fallas recurrentes en la radicación, auditoría y reconocimiento de facturación. Estas fallas afectan directamente la estabilidad financiera de los prestadores, comprometiendo su capacidad operativa, el pago del talento humano en salud y la prestación continua de servicios médicos.

El impacto financiero no es menor si se considera que los retrasos en los flujos de recursos afectan directamente la sostenibilidad de las instituciones, especialmente aquellas con menor capacidad financiera y mayor dependencia de los pagos oportunos del sistema. La ausencia de reglas claras sobre la asunción de deudas y mecanismos de pago incrementa la incertidumbre, generando un entorno complejo para la planificación financiera de los prestadores que dependen de estos ingresos para su operación diaria.

Incertidumbre contractual y riesgos para la red de servicios

Desde la perspectiva de los aproximadamente 3.707 prestadores vinculados a Famisanar, uno de los principales riesgos radica en la falta de garantías sobre el manejo de las obligaciones existentes y futuras en el marco del proceso de integración. El comunicado advierte que la ausencia de definiciones claras sobre la continuidad contractual y los compromisos financieros genera un ambiente de inseguridad jurídica, que podría afectar la estabilidad de las relaciones entre aseguradores y prestadores.

A esta preocupación se suma la posibilidad de una redefinición de la red prestadora bajo criterios exclusivamente financieros, lo que podría derivar en la exclusión de algunos actores, la concentración de servicios y el debilitamiento de la red hospitalaria en varias regiones del país. Este tipo de decisiones, según la Unips, pueden impactar negativamente la capacidad resolutiva del sistema y aumentar la presión sobre servicios de mayor complejidad, especialmente en territorios donde la oferta de atención ya es limitada.

Desafíos operativos y llamado a supervisión rigurosa

En el plano operativo, la integración de modelos de atención, redes contratadas y sistemas de información entre ambas EPS representa un desafío técnico considerable, con riesgos asociados a la interoperabilidad y a la duplicidad de procesos. Estas dificultades pueden derivar en interrupciones en la atención médica, barreras de acceso para los pacientes y desarticulación de las rutas integrales de salud, lo que resulta especialmente crítico en poblaciones de alto riesgo y vulnerabilidad.

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Frente a este panorama complejo, la Unips hizo un llamado enfático a la Superintendencia Nacional de Salud para que, de concretarse el proceso de fusión, se adelante con máxima rigurosidad técnica, transparencia y enfoque en la protección del sistema. Asimismo, solicitó la implementación de mecanismos claros de seguimiento, garantías de pago a la red prestadora y planes de contingencia que aseguren la continuidad de los servicios médicos esenciales.

El mensaje central del gremio es claro: la sostenibilidad del sistema de salud colombiano no puede construirse sobre el debilitamiento de su red prestadora. Cualquier proceso de reorganización entre aseguradoras debe priorizar la estabilidad financiera, la protección del servicio médico y la garantía de pagos oportunos a las instituciones que mantienen operativo el sistema de salud en todo el territorio nacional.