Hospital Departamental de Nariño suspende atención a pacientes de EPS EMSSANAR
El Hospital Universitario Departamental de Nariño ha emitido un comunicado oficial anunciando la terminación de su relación contractual con la EPS EMSSANAR, efectiva desde el pasado 1° de abril. Esta decisión impacta directamente a los 1.9 millones de afiliados que la entidad de salud tiene en los departamentos de Valle del Cauca, Nariño, Putumayo y Cauca, generando incertidumbre sobre la continuidad de sus tratamientos médicos.
Cambios en la atención médica
De acuerdo con las nuevas disposiciones, el hospital únicamente brindará atención exclusiva a aquellos pacientes que ingresen a los servicios de urgencias, priorizando específicamente a los clasificados como Triage I, II y III. Esto significa que los usuarios con consultas externas programadas, procedimientos médicos no urgentes y otras atenciones de rutina no serán atendidos en la institución hasta que no se reestablezcan los contratos con la EPS.
La EPS EMSSANAR se encuentra actualmente intervenida administrativamente por la Superintendencia Nacional de Salud desde julio de 2022, lo que ha complicado las negociaciones contractuales y ha llevado a esta medida extrema por parte del hospital departamental.
Recomendaciones para los usuarios afectados
Ante esta situación, el Hospital Departamental de Nariño ha hecho un llamado urgente a todos los usuarios de EMSSANAR para que consulten directamente con la EPS sobre los puntos de atención habilitados donde podrán dar continuidad a sus tratamientos y acceder a otros servicios de salud. Es fundamental que los pacientes:
- Verifiquen los centros médicos alternativos autorizados por EMSSANAR
- Mantengan comunicación constante con su EPS para reprogramar citas y procedimientos
- Acudan a urgencias solo en casos realmente prioritarios y de emergencia
Esta medida temporal busca garantizar que, al menos, los casos de mayor gravedad reciban atención inmediata mientras se resuelven las diferencias contractuales entre las instituciones. La situación pone en evidencia las tensiones financieras y operativas que enfrenta el sistema de salud colombiano, especialmente en regiones donde la cobertura de EPS intervenidas afecta a millones de ciudadanos.



