Hospitales y clínicas en alerta máxima por posible liquidación de EPS
El anuncio del presidente Gustavo Petro sobre liquidar las EPS en quiebra ha generado preocupación en las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), que advierten sobre riesgos financieros y operativos que podrían afectar a millones de colombianos. Según los gremios del sector, esta medida podría dejar deudas millonarias sin pagar y comprometer la atención médica de pacientes en todo el país.
Deudas acumuladas superan los 10 billones de pesos
Las cifras presentadas por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) son alarmantes: las EPS actualmente intervenidas acumulan deudas cercanas a los 10 billones de pesos con hospitales y clínicas. De este monto, 6,7 billones corresponden a Nueva EPS y 3,3 billones a otras siete entidades bajo intervención. A esto se suman 2,3 billones de pesos pendientes de EPS ya liquidadas en años anteriores, creando un patrón preocupante de pérdidas para los prestadores de servicios de salud.
Juan Carlos Giraldo, director de la ACHC, explicó la gravedad de la situación: "Las liquidaciones son un fracaso del sistema. La liquidación nunca tiene un buen desenlace. Nunca". Según su testimonio, cuando una IPS reclama el pago de servicios prestados a una EPS en liquidación, apenas se reconoce entre el 25% y 30% del valor, y de ese monto solo se paga una fracción que en muchos casos "apenas llega al 10%".
Riesgo para pacientes y colapso operativo
El problema no es solo financiero. Los directivos del sector advierten sobre graves riesgos operativos que afectarían directamente a los pacientes. Jorge Toro, director de la Unión de IPS, planteó interrogantes críticos: "¿Qué va a pasar con toda la red prestadora de servicios de salud en este proceso? ¿Qué va a pasar con el talento humano? ¿Qué va a pasar con todos los usuarios asegurados a estas EPS?".
Giraldo complementó esta preocupación señalando que, aunque existen mecanismos para trasladar usuarios entre EPS, estos procesos son extremadamente complejos y requieren planeación rigurosa. "Estos son procedimientos que deben ser bien planificados... tienen que consultar ampliamente la capacidad de las EPS receptoras", explicó, destacando que no se trata de decisiones que puedan ejecutarse de manera inmediata sin riesgos para la población.
Crisis de liquidez se agravaría
El sector hospitalario ya enfrenta una crisis prolongada de liquidez, situación que podría empeorar significativamente con las liquidaciones. Giraldo advirtió que este escenario representa "un enorme daño al sector prestador de servicios de salud", especialmente considerando que la red —tanto pública como privada— ya presenta serias dificultades financieras agravadas por el comportamiento de varias EPS intervenidas.
Los directivos coinciden en que las EPS que recibirían a los nuevos afiliados tendrían que ampliar redes, ajustar contratos y fortalecer su capacidad financiera para responder adecuadamente, lo que implica un proceso gradual y técnicamente exigente. "Esto requiere una logística muy importante, que es la clave para que ese sea un proceso adecuado y libre de riesgos para la gente", afirmó Giraldo.
Llamado a la prudencia y protección del sector
Ante este panorama, los gremios hospitalarios han hecho un llamado directo al Gobierno para que, si decide avanzar con la liquidación, actúe con cautela y establezca mecanismos de protección. Giraldo pidió que se "den las condiciones para que haya posibilidad de recuperar la mayor parte posible, si no la totalidad de los recursos", mencionando alternativas como fondos de garantía, mecanismos de insolvencia y fortalecimiento de líneas de crédito.
Toro fue más enfático en su llamado a la reflexión: "Llamamos a la reflexión a que se llegue a la mesura, al estudio técnico", advirtiendo que una decisión de este tipo debe evaluarse con profundidad por sus posibles efectos sistémicos. En su concepto, el riesgo es que la liquidación masiva no resuelva la crisis, sino que la agrave. "Deben buscarse soluciones y no fatalidades", concluyó, sintetizando la preocupación del sector prestador.
La advertencia final es clara: en medio de una posible transformación del sistema de salud, las clínicas y hospitales podrían terminar asumiendo el mayor costo financiero y operativo, afectando no solo su sostenibilidad, sino también la calidad y continuidad de la atención médica para millones de colombianos.
