Liquidación de EPS en Colombia: un debate crucial para el sistema de salud
El dilema de liquidar o no las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en Colombia ha generado un intenso debate entre expertos, mientras millones de pacientes enfrentan incertidumbre ante el creciente número de quejas, deudas y el aumento del gasto de bolsillo. Con alrededor de 22 millones de personas afiliadas a EPS intervenidas o con procesos pendientes, la situación se agrava cada día.
El panorama actual: cifras alarmantes y medidas gubernamentales
En 2025, se registraron más de 2 millones de quejas por falta de atención oportuna, un aumento del 27% respecto a 2024, junto con más de 300.000 tutelas. El gasto de bolsillo en salud de los colombianos ha crecido significativamente, pasando de $958.117 mensuales por año en 2022 a $1.069.661 en 2024. Además, el 38% de los hogares reportaron gastos de bolsillo en 2024, frente al 32% en 2022.
Las deudas de las EPS ascienden a $32,9 billones, según la Contraloría General de la República. El presidente Gustavo Petro ha planteado la liquidación de EPS en problemas, concentrando la atención en la Nueva EPS, que está intervenida y enfrenta serias dificultades para atender a sus 11 millones de afiliados. Actualmente, hay 8 EPS intervenidas por el Gobierno Nacional.
Alertas de expertos: riesgos de liquidar EPS sin un plan claro
Augusto Galán, director de Así Vamos en Salud, advierte que la intervención gubernamental ha deteriorado las finanzas de las EPS, con pérdidas patrimoniales de $15,8 billones hasta noviembre de 2025. Según él, el sistema está desfinanciado debido al incumplimiento de órdenes de la Corte Constitucional y recomendaciones sectoriales. Aunque el Gobierno incrementó la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2026, el régimen contributivo enfrenta una insuficiencia de recursos entre $2,7 y $3,1 billones.
Galán destaca que consolidar las EPS en una o dos entidades sería un error, ya que el riesgo de colapso sería enorme, especialmente si una EPS atiende a 25 millones de afiliados. Propone que entre 10 y 15 EPS bien distribuidas podrían manejar eficientemente la población colombiana, enfatizando la importancia de la gestión integral de riesgos en salud.
Impacto en pacientes y sistema de salud
Desde Acemi, gremio que agrupa a las EPS, alertan que liquidar más entidades sin un plan concreto pone en riesgo la atención de millones de pacientes, quienes podrían ser trasladados a la Nueva EPS, que carece de capacidad financiera y operativa. Ana María Vesgas, presidenta del gremio, señala que las intervenciones no han logrado el salvamento de las EPS, sino que han empujado al sistema a una crisis sin precedentes.
Victoria Soto, directora de Proesa en la Icesi, explica que cuando una EPS se deteriora, los pacientes más sanos tienden a cambiarse, mientras que aquellos con enfermedades crónicas se quedan, acumulando una población más enferma y costosa. La liquidación podría generar interrupciones en tratamientos y pérdida de médicos tratantes, afectando especialmente a los más vulnerables.
Posibles soluciones y recomendaciones
Un análisis de Proesa sugiere que el próximo gobierno debe concentrarse en restablecer la confianza institucional, saldar deudas y asegurar un flujo financiero estable. Se recomienda fortalecer el ajuste por riesgo (UPC) y robustecer la regulación y supervisión. Además, se propone diseñar arreglos institucionales que reconozcan la diversidad de contextos, combinando competencia regulada con mecanismos públicos en zonas rurales.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, advierte que un traslado masivo de afiliados podría romper la continuidad de la atención en pacientes con enfermedades complejas y afectar la capacidad operativa de las EPS receptoras. Finalmente, Galán insiste en la necesidad de un liderazgo basado en evidencia desde la Presidencia y el Ministerio de Salud para evitar un camino tormentoso en el sistema de salud colombiano.



