Manifestantes exigen respuestas tras muerte de niño y denuncian colapso sanitario
Un grupo de al menos veinte personas pertenecientes al movimiento Pacientes Colombia realizó una marcha en Bogotá este domingo, concentrándose finalmente frente al Ministerio de Salud. Los manifestantes desplegaron pendones con mensajes contundentes en defensa de la vida y los derechos de los pacientes, en medio de lo que califican como una crisis humanitaria que está cobrando vidas en todo el territorio nacional.
El caso que desató la indignación
La movilización tuvo como detonante principal el trágico caso de Kevin Arley Acosta, un niño de siete años que falleció en el departamento del Huila tras permanecer más de veinticuatro horas sin recibir atención médica oportuna. El menor, diagnosticado nueve meses antes con hemofilia A severa, presentaba sangrado por la nariz y un oído mientras esperaba en el hospital, pero nunca recibió el medicamento especializado necesario para controlar la hemorragia.
"Por él convocamos a una maratón por la vida y la salud", afirmó Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, un movimiento que agrupa a más de doscientas organizaciones y asociaciones de pacientes en el país. La protesta se desarrolló en la carrera séptima, a la altura del Parque Nacional, aprovechando la alta circulación de corredores y ciclistas en la ciclorruta dominical para maximizar su visibilidad.
Un sistema en crisis extrema
Según los organizadores, la manifestación buscaba evidenciar lo que consideran un agotamiento crítico del sistema de salud colombiano. "Hay tres cosas preocupantes", señaló Silva durante la protesta. "Uno, la crisis humanitaria está matando pacientes. Es insostenible la crisis de la salud; dos, los muertos no solo nos preocupa Kevin. No fue solo la señora Cecilia. Son miles los pacientes que se están muriendo por la falta de prestación de servicios".
El vocero agregó una tercera preocupación: "Tres, estuvimos en Washington esta semana, en la comisión interamericana y nos preocupó enormemente lo que nos comentó el relator. Que el Gobierno Nacional no permite que se haga una visita de la comisión interamericana para analizar el tema de la salud. Eso es grave".
Simbolismo y reclamos concretos
Los manifestantes, vestidos con camisetas negras que llevaban la consigna #LaSaludAgoniza, se acercaron incluso a un evento deportivo organizado por la Procuraduría General denominado 'Paz electoral', donde expresaron su inconformidad. Posteriormente, el grupo caminó hasta la sede del Ministerio de Salud, donde desplegaron pendones con mensajes como "Maratón por la salud y la vida" y "Un gobierno que juró defender la vida, la salud y a los pacientes, los ve agonizar en las salas de espera".
En un gesto simbólico, ataron pañuelos con los nombres de Kevin y Cecilia Quintero en la reja de entrada del ministerio. Cecilia, de setenta años, falleció el 24 de febrero dentro de un dispensario en Cúcuta, Norte de Santander, tras discutir por la demora en la entrega de medicamentos para ella y su familia.
Llamado a acciones estructurales
Ambos casos se han convertido en símbolos de una crisis sistémica que, según los manifestantes, requiere respuestas inmediatas y soluciones estructurales. La muerte de Kevin Acosta, en particular, ha generado una ola de indignación que trasciende lo regional, convirtiéndose en un llamado urgente para la revisión profunda de los protocolos de atención y la disponibilidad de medicamentos especializados.
Mientras el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, anunció que "habrá que hacer una investigación muy detenida" sobre el caso del niño, los manifestantes exigen que las autoridades vayan más allá de las declaraciones y tomen medidas concretas para evitar que más pacientes mueran esperando atención.
