Tras liquidación de 7 EPS, millones de afiliados podrían ir a Nueva EPS pese a su inviabilidad estructural
Millones de afiliados de EPS liquidadas irían a Nueva EPS en crisis

Liquidación masiva de EPS desplazaría a más de 12 millones de afiliados hacia una entidad en crisis

En una decisión que reconfigura radicalmente el sistema de salud colombiano, el presidente Gustavo Petro ordenó la liquidación de todas las EPS que se encuentren en estado de quiebra. Esta medida, anunciada durante el consejo de ministros del 16 de marzo, deja en el aire el destino de más de 12 millones de afiliados pertenecientes a siete entidades aseguradoras intervenidas por el Gobierno.

"Todas las EPS que estén en quiebra se liquidan, dentro o fuera. Ya no tenemos alternativas", afirmó el mandatario, quien además descartó que el Estado asuma las deudas del sistema, calificando esa posibilidad como "un suicidio para Colombia".

Las siete EPS afectadas y su enorme población afiliada

Las entidades que enfrentarían liquidación inmediata son:

  • Famisanar
  • Coosalud
  • Asmet Salud
  • Emssanar
  • Savia Salud
  • Servicio Occidental de Salud
  • Capresoca

En conjunto, estas siete EPS suman más de 12 millones de colombianos afiliados que requerirían reubicación urgente dentro del sistema de salud. El desafío operativo es monumental, considerando que la red asistencial ya se encuentra bajo tensión significativa.

Nueva EPS: el destino problemático para millones

Según análisis de expertos en salud pública, el destino más probable para esta masa crítica de usuarios sería la Nueva EPS, actualmente la aseguradora más grande del país con aproximadamente 11 millones de afiliados. Sin embargo, esta solución plantea graves riesgos.

El profesor Luis Jorge Hernández, especialista en salud pública, explica: "Uno lo que asumiría es que el gobierno quiere que de todas esas EPS liquidadas, la gran mayoría de afiliados terminen en Nueva EPS". Pero advierte que la entidad carece de capacidad para absorber este volumen adicional de población.

La situación financiera de Nueva EPS es alarmante. Según la Contraloría General de la República, su deuda creció un 198% entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, pasando de 5,42 billones de pesos a 21,37 billones. Su patrimonio presenta un saldo negativo de 6,25 billones de pesos, situación que el ente de control calificó como "inviabilidad estructural".

Advertencias sobre un posible colapso en cadena

Augusto Galán, exministro de Salud, vincula directamente esta decisión con los intentos previos del Gobierno de impulsar su reforma al sistema de salud por vías alternativas. "Es una decisión abrupta más allá de los antecedentes de tratar de imponer su reforma a la salud por la vía legislativa y por la vía de decretos", afirmó.

Los riesgos identificados por los expertos incluyen:

  1. Interrupciones en tratamientos médicos continuos
  2. Pérdida de acceso a medicamentos especializados
  3. Fallos críticos en la atención de urgencias
  4. Posible quiebra en cadena de hospitales y clínicas
  5. Colapso operativo de Nueva EPS ante la sobrecarga

Hernández alerta sobre las consecuencias potenciales: "Esta hiperconcentración no es buena. Se va a colapsar la Nueva EPS y si colapsa, colapsa la salud del país".

Impacto inmediato en pacientes vulnerables

Más allá de las consideraciones estructurales y financieras, el impacto más inmediato y grave recae sobre los usuarios del sistema, particularmente aquellos con condiciones de salud complejas.

"Los más perjudicados van a ser los pacientes", advierte Hernández, especialmente aquellos con enfermedades crónicas, huérfanas o de alto costo que dependen de continuidad en sus tratamientos.

Galán coincide en esta preocupación: "El mayor daño que puede causar esta medida es en usuarios y pacientes", insistiendo en que una transición de esta magnitud requiere planeación meticulosa y tiempos adecuados que actualmente no parecen contemplarse.

La incertidumbre se extiende a millones de colombianos que, en medio de esta reconfiguración forzada del sistema, enfrentan la posibilidad real de interrupciones en su atención médica, pérdida de medicamentos esenciales y fallas en servicios de salud críticos para su bienestar.