Ministro de Salud intensifica confrontación con gremios del sector
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha elevado el tono de su confrontación con los actores del sistema de salud colombiano, arremetiendo directamente contra empresarios, gremios y dirigentes del sector. En declaraciones contundentes, el jefe de la cartera sanitaria señaló que estos actores presionan por más recursos públicos sin mejorar la eficiencia del gasto, en medio del crucial debate sobre financiación, la Unidad de Pago de Capitación (UPC) y la reforma estructural del sistema.
Críticas directas a Bruce Mac Master y Acemi
Jaramillo apuntó específicamente contra Bruce Mac Master, presidente de la Andi, a quien responsabilizó de representar intereses empresariales que, según su visión, han distorsionado la discusión pública sobre el financiamiento del sistema de salud. "¿Cuánto ha dejado de pagar el doctor Bruce Mac Master y cada uno de sus aliados y sus empresarios? Han dejado de pagar desde el 2018, $50,1 billones", afirmó el ministro, vinculando esta situación al desfinanciamiento histórico del sistema.
Las críticas más severas se dirigieron contra Acemi, el gremio que agrupa a las EPS del régimen contributivo. Jaramillo utilizó un lenguaje particularmente duro al referirse a esta asociación: "Hacen trampa y roban. Acemi estaría recomendando a las EPS pasar información que refleje una menor suficiencia. Debieron suspender a ese gremio y acabar con una asociación pícara y delincuencial. Esto no lo hacen sino los mafiosos".
Denuncias de irregularidades multimillonarias
El ministro presentó graves denuncias sobre posibles irregularidades en el manejo de recursos del sistema de salud. Entre las acusaciones más impactantes, reveló que se habrían facturado servicios médicos a personas fallecidas y se cobraron medicamentos por encima de los precios autorizados. "Facturaron 308.138 muertos por $1,48 billones", indicó Jaramillo, quien estimó que el monto total de irregularidades podría ascender a $3,6 billones.
Estas prácticas, según el ministro, evidencian fallas estructurales en la supervisión y control del sistema, y cuestionó la falta de investigaciones contundentes sobre estos casos. "Ahí está el robo", afirmó de manera categórica durante su intervención.
Contexto de la reforma y situación financiera
Jaramillo insistió en que el origen del desfinanciamiento del sistema no es reciente, sino que se remonta a decisiones estructurales como las reformas que eliminaron los aportes patronales. "Esa ley acabó con el aporte patronal", dijo en referencia a la Ley 1607 de 2012 y la Ley 1819 de 2016, que según su análisis debilitaron una fuente relevante de ingresos para el sistema de salud colombiano.
El ministro también cuestionó la narrativa de crisis generalizada en el sector, señalando que existen indicadores financieros que reflejan utilidades importantes en algunos prestadores de servicios de salud. "155 IPS tuvieron $7,1 billones de utilidades netas en 2025", afirmó, poniendo en duda la magnitud de la crisis que describen algunos actores del sector.
Cuestionamientos a EPS específicas y exministros
Las críticas se extendieron a entidades específicas como EPS Sanitas, sobre la cual el ministro aseguró que no cumple con condiciones financieras mínimas exigidas por la regulación vigente. "No tiene capital, ni reservas, ni patrimonio", dijo sobre esta entidad, explicando que su continuidad depende de decisiones legislativas que se están discutiendo en el Congreso.
Jaramillo también se refirió a exministros de salud, afirmando que "Alejandro Gaviria y Fernando Ruíz no solucionaron el problema de la salud, y le echan la culpa a este Gobierno". El ministro vinculó las decisiones sobre el futuro de las EPS a la discusión legislativa de la reforma a la salud, señalando que "será la plenaria la que decida si se continúa con el proyecto de ley".
El funcionario advirtió que algunas EPS no cumplen requisitos básicos de solvencia, lo que abre la puerta a decisiones regulatorias de fondo, aunque indicó que el Gobierno ha evitado tomar medidas definitivas a la espera de lo que ocurra con el trámite de la reforma en el Congreso.



