Ministro de Salud responsabiliza a operadores privados durante audiencia en Corte Constitucional
Durante más de media hora de intervención ante la Sala Especial de Seguimiento en Salud de la Corte Constitucional, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, presentó un detallado informe sobre la gestión de su cartera, especialmente enfocado en el polémico tema del reajuste de la Unidad de Pago por Capitación (UPC).
La UPC como prima de seguro y la gestión del riesgo
El ministro inició su exposición con una comparación fundamental: las EPS funcionan como aseguradoras y la UPC equivale a una prima de seguros. "Estamos hablando de un sistema de seguros", afirmó categóricamente, explicando que esta prima debe ser suficiente para cubrir costos futuros que, por naturaleza, son inciertos.
Bajo esta lógica, Jaramillo insistió en que la suficiencia de la UPC no es una cifra arbitraria, sino una decisión basada en probabilidades y construida con los datos disponibles. Detalló que este cálculo se desarrolla en cuatro etapas bien definidas, defendiendo cada variable incluida en la ecuación para llegar a una tarifa justa.
Críticas a la gestión de las EPS
El funcionario centró gran parte de su intervención en criticar el manejo que las Entidades Promotoras de Salud han dado a los recursos. Según sus declaraciones, las EPS no han gestionado adecuadamente el riesgo, lo que afecta directamente los resultados en salud y la optimización de los fondos disponibles.
Para sustentar esta afirmación, enumeró una serie de fallas estructurales que identificó en el sistema:
- Bajas coberturas en servicios esenciales
- Controles deficientes a pacientes con enfermedades crónicas
- Hospitalizaciones que podrían evitarse con una atención primaria adecuada
- Redes de prestación desorganizadas e ineficientes
- Auditorías que no cumplen su función correctiva
Cifras que revelan ineficiencias
Jaramillo ilustró estas deficiencias con datos concretos y preocupantes. Sostuvo que el 17% de las hospitalizaciones serían evitables con una mejor gestión, mientras que las urgencias duplican las cifras de otros países con sistemas similares.
En cuanto al seguimiento de pacientes crónicos, reveló que solo el 37% de los pacientes diabéticos recibe control con hemoglobina glicosilada, y apenas entre el 58% y 60% de los hipertensos está en seguimiento adecuado.
Contraste entre pérdidas declaradas y ganancias reales
Uno de los puntos más contundentes de la intervención ministerial fue la revelación sobre las utilidades de las Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS). "Dicen que tienen pérdidas, pero ¿cómo es posible que 150 IPS en 2024 hayan registrado utilidades por 5,7 billones de pesos y que en 2025 esas mismas 150 IPS reporten ganancias netas por 7,1 billones?", cuestionó el ministro.
Agregó ejemplos específicos: "Sanitas, por ejemplo, en los últimos tres años compró tres clínicas, y así siguen creciendo, con utilidades inmensamente grandes".
Contexto presupuestal y conclusiones
El ministro también proporcionó datos macroeconómicos relevantes: el presupuesto de salud ha crecido un 50%, alcanzando los 25 billones de pesos (equivalente al 1,4% del PIB), mientras que la UPC ha experimentado un aumento real del 28%, representando 21 billones de pesos.
Con toda esta información como respaldo, Jaramillo llegó a una conclusión contundente: "no hay evidencia de insuficiencia de la UPC" según los datos que maneja el Ministerio. Recalcó que la crisis del sistema arrastra problemas de fondo estructurales, describiendo la situación actual como "una quiebra sectorial" que exige una intervención inmediata y decidida del Estado.
Finalmente, el ministro cuestionó el papel de los gremios del sector salud, señalando que "representan los mismos intereses" y han presionado por aumentos de la UPC sin abordar los problemas estructurales que realmente afectan al sistema.



