Niño de 7 años fallece por falta de medicamento para hemofilia
La muerte de Kevin Arley Acosta Pico, un niño de siete años que padecía hemofilia A severa, ha generado indignación nacional al evidenciar las graves fallas en el sistema de salud colombiano. El menor falleció el pasado 13 de febrero tras meses de espera por un medicamento vital que Nueva EPS dejó de suministrar desde diciembre de 2025.
Testimonio desgarrador de una madre
Yudy Katerine Pico, madre del pequeño Kevin, compartió con EL TIEMPO el calvario que vivió su familia durante los últimos meses. "Mi hijo tenía muchos sueños", expresó con dolor la mujer, quien explicó que a su hijo le diagnosticaron la enfermedad cuando apenas tenía nueve meses de vida.
Desde entonces, Kevin recibía regularmente Hemlibra, un medicamento que reduce la frecuencia de episodios de sangrado en pacientes con hemofilia. "Se le aplicaba cada 28 días aproximadamente", detalló Katerine, pero sin ninguna explicación clara, Nueva EPS suspendió el suministro desde el 12 de diciembre del año pasado.
La tragedia se desencadena
La situación crítica se agravó cuando Kevin sufrió un accidente doméstico. "El niño se cayó de la bicicleta y se golpeó la cabeza", relató su madre. Para un paciente con hemofilia, cualquier traumatismo craneal representa un riesgo vital extremo que requiere atención inmediata.
Katerine llevó a su hijo de urgencia a un hospital en Palestina, Huila, donde enfrentó una nueva barrera burocrática: "No me escucharon ni las súplicas ni los lamentos. Lo único que decían era que Nueva EPS no autorizaba y que no encontraban camas en ningún hospital".
Durante más de 24 horas, desde la noche del domingo 8 de febrero hasta el lunes siguiente, la madre rogó por el traslado urgente de su hijo a un centro especializado. "Yo pedía que lo trasladaran con urgencia, que necesitaba el medicamento y que no me lo dejaran morir ahí", recordó con angustia.
Un niño lleno de sueños
Kevin Arley estudiaba en el colegio Rafael Pombo y mostraba especial talento para las matemáticas. Su madre lo describe como "un niño con muchos sueños, que quería superarse" pese a las limitaciones que le imponía su condición médica.
El tratamiento que requería tenía un costo elevadísimo, oscilando entre 35 y 40 millones de pesos. "Con él bregamos, sufrimos mucho, y fuimos de un lado a otro, tuvimos citas y vueltas para que él tuviera su medicamento", explicó Katerine sobre los años de lucha por la salud de su hijo.
Final trágico en Bogotá
Cuando finalmente Nueva EPS autorizó el traslado desde el Huila, el estado de Kevin ya era crítico. El menor falleció en el Hospital La Misericordia de Bogotá, donde permanecía en cuidados intensivos.
La Defensora del Pueblo, Iris Marín, se pronunció sobre el caso señalando que "Kevin fue una víctima más de las fallas en la disponibilidad y el acceso a medicamentos que hoy enfrentan miles de colombianos". En su cuenta de X, la funcionaria hizo un llamado urgente a las autoridades para que prioricen la atención en salud sobre cualquier disputa política.
Mensaje de esperanza y lucha
Yudy Katerine Pico envió un mensaje contundente a otras familias que enfrentan situaciones similares con enfermedades raras: "Que la gente no se rinda, que reclamen sus medicamentos y que luchen por ellos. Que no se rindan, porque esto cobró una vida, una vida que apenas estaba empezando a soñar".
Este caso emblemático ha reavivado el debate sobre la crisis de medicamentos en Colombia y la necesidad urgente de reformas que garanticen el derecho fundamental a la salud para todos los ciudadanos, especialmente para los pacientes con condiciones médicas complejas que dependen de tratamientos costosos para sobrevivir.



