Hito médico en Reino Unido: primer bebé nace por trasplante de útero de donante fallecida
Equipos médicos de Oxford y Londres han marcado un hito histórico en la medicina reproductiva con el nacimiento del primer bebé británico gracias a un trasplante de útero procedente de una donante fallecida. Este procedimiento pionero representa una esperanza transformadora para miles de mujeres que enfrentan condiciones similares en todo el mundo.
La historia de Grace Bell: de diagnóstico adverso a maternidad
Grace Bell, una mujer de 30 años diagnosticada con síndrome MRKH que le impide desarrollar útero, se ha convertido en la primera mujer del Reino Unido en dar a luz gracias a este innovador procedimiento. Según declaraciones exclusivas a la BBC, Bell logró dar a luz a su hijo Hugo días antes de la Navidad de 2025 en el Queen Charlotte's and Chelsea Hospital de Londres, con un peso cercano a los 3,2 kilogramos.
"Simplemente un milagro", así calificó Grace a su hijo, expresando la profunda emoción que este proceso ha significado para su familia. El trasplante se realizó en junio de 2024 en el Churchill Hospital de Oxford, en una intervención quirúrgica que duró aproximadamente 10 horas. Posteriormente, Bell se sometió a fertilización in vitro y transferencia embrionaria en The Lister Fertility Clinic de Londres.
Un equipo médico excepcional detrás del éxito
El profesor y ginecólogo Richard Smith, fundador de Womb Transplant UK y director de la investigación, lideró este proyecto junto a especialistas de Oxford, Londres y la cirujana de trasplantes Isabel Quiroga. Todos coincidieron en el carácter pionero del suceso y su relevancia fundamental para mujeres nacidas sin útero funcional.
Smith, quien estuvo presente en el nacimiento de Hugo, destacó el trabajo coordinado de un "gran equipo" desde la intervención inicial hasta el parto, subrayando que este caso representa un logro monumental para quienes han recibido diagnósticos adversos sobre su fertilidad.
El síndrome MRKH: comprender la condición
Grace Bell pudo superar las limitaciones impuestas por el síndrome MRKH, un trastorno congénito que, según información médica especializada, afecta aproximadamente a una de cada 5.000 mujeres en Reino Unido. Esta condición genética impide el desarrollo normal del útero mientras conserva ovarios funcionales, lo que tradicionalmente ha significado la imposibilidad de gestación para quienes la padecen.
Diagnosticada a los 16 años, Bell recibió entonces la noticia de que nunca podría experimentar un embarazo propio. Sus perspectivas cambiaron radicalmente cuando, tras explorar alternativas de concepción junto a su pareja Steve Powell, recibió la notificación sobre la disponibilidad de un útero donado. "La noticia me tomó por sorpresa y me llenó de emoción", confesó a la BBC.
La generosidad que hizo posible el milagro
Un elemento crucial de esta historia es la generosidad de la donante fallecida y su familia, quienes prefirieron permanecer en el anonimato pero expresaron a la BBC su profundo orgullo por el legado de su hija. La joven, quien siempre manifestó su deseo de ser madre, no solo donó su útero sino también otros cinco órganos que salvaron o mejoraron la vida de cuatro personas adicionales.
"Pienso en mi donante y en su familia todos los días y rezo para que encuentren paz sabiendo que su hija me dio el mayor regalo: el regalo de la vida", expresó Bell conmovida al medio británico.
Ensayo clínico británico: abriendo caminos en medicina reproductiva
Actualmente, se está desarrollando un ensayo clínico sobre trasplante de útero en Reino Unido, y el nacimiento de Hugo constituye el primer resultado exitoso documentado. Según los especialistas involucrados, el objetivo fundamental es determinar si este procedimiento puede convertirse en una opción médica aprobada y accesible para mujeres nacidas sin útero funcional que se encuentran en edad fértil.
Dentro del estudio se han practicado 10 trasplantes hasta el momento, con dos nacimientos exitosos: uno mediante útero donado por persona fallecida (el caso de Bell) y otro por donante viva. A nivel mundial, aunque este tipo de intervención sigue siendo poco común, ya se han realizado más de 100 trasplantes de útero que han resultado en el nacimiento de más de 70 bebés.
Los especialistas consultados por la BBC destacaron que son pocos los bebés nacidos en Europa gracias a este procedimiento, y debido a su relativa novedad a escala global, existen datos limitados sobre la experiencia específica con trasplantes de útero de donante fallecida en diferentes países. Sin embargo, el éxito del caso británico marca un precedente significativo que podría ampliar las opciones reproductivas para mujeres en situaciones similares en todo el mundo.