Bogotá enfrenta déficit crítico de vacunas contra el sarampión ante alerta epidemiológica
La capital colombiana se encuentra en una situación de vulnerabilidad frente al sarampión, enfermedad que había desaparecido del territorio nacional desde 2020 pero que este año ya registra cuatro casos confirmados, tres de ellos en Bogotá. El secretario distrital de Salud, Gerson Bermont, ha revelado una preocupante discrepancia entre lo solicitado y lo recibido: mientras la ciudad pidió 50.000 vacunas al Ministerio de Salud, solo ha obtenido 5.000 dosis.
Un panorama regional que preocupa a las autoridades sanitarias
"El tema es serio. ¿Cuántas vacunas tiene el Ministerio que nos pueda escalar? No nos han querido decir", afirma Bermont en entrevista exclusiva. La alerta se intensifica al considerar el contexto continental: durante 2025 se confirmaron 15.000 casos de sarampión en América del Norte y Central, con 32 muertes registradas.
El funcionario explica que, aunque Colombia no puede hablar aún de un brote epidémico, la situación en las Américas es alarmante. Países como Canadá, México y Estados Unidos ya reportan circulación autóctona del virus, lo que aumenta el riesgo de importación para naciones como Colombia.
Protocolos exhaustivos que consumen rápidamente las existencias
La estrategia de contención implementada en Bogotá es rigurosa pero costosa en términos de recursos. "Cuando hay un caso confirmado, tengo que hacer un cerco vacunal de cinco cuadras a la redonda", detalla Bermont. Este protocolo incluye vigilancia epidemiológica, revisión de carnés de vacunación y aplicación preventiva de vacunas a personas susceptibles.
Las cifras ilustran la magnitud del desafío: un solo caso confirmado puede requerir entre 400 y 500 vacunas solo para el cerco epidemiológico. Este año, tres casos sospechosos ya consumieron aproximadamente 1.500 dosis. Además, la ciudad debe vacunar al talento humano en salud, viajeros internacionales y personal de hoteles y restaurantes que mantiene contacto con extranjeros.
Un incremento del 300% en la demanda de vacunación
La alerta continental ha generado un aumento significativo en la solicitud de inmunización. Mientras en el trimestre del año pasado se aplicaron alrededor de 7.000 vacunas bivalentes (contra sarampión y rubéola), este mes la cifra alcanzó las 24.000 dosis, representando un incremento aproximado del 300%.
Bermont señala que para el programa regular de inmunizaciones existen suficientes vacunas, pero "para una estrategia de un brote, como el que se está dando en las Américas, que en este momento es de alerta, no hay suficientes vacunas".
La complejidad de la confirmación de casos
El proceso de verificación añade otra capa de complejidad a la situación. Bogotá confirma casos por laboratorio en 24 horas, pero el Instituto Nacional de Salud puede demorarse más de 20 días en la validación final. Sin embargo, las autoridades distritales actúan inmediatamente ante cualquier sospecha confirmada localmente.
Este año, la ciudad ya ha investigado 136 casos sospechosos, siguiendo la tendencia del año anterior cuando se evaluaron 782 posibles infecciones. Todos estos casos comparten un factor común: los pacientes habían viajado al exterior o tenido contacto directo con personas provenientes del extranjero.
Puntos de vacunación y población prioritaria
Bogotá cuenta con 200 puntos de vacunación distribuidos en toda la ciudad, con énfasis en lugares estratégicos como la Terminal de Transporte El Salitre y el Aeropuerto El Dorado. La población prioritaria incluye:
- Personal de salud en todos los niveles asistenciales
- Trabajadores de hoteles y restaurantes con contacto frecuente con viajeros internacionales
- Personas que planean viajar fuera del país
- Individuos con carnés de vacunación incompletos o dudosos
Un llamado urgente al Gobierno Nacional
La discrepancia entre lo solicitado y lo recibido genera tensiones entre las autoridades distritales y nacionales. "La proyección que le hicimos al Ministerio era que nos dieran 50.000 vacunas para tener todo nuestro esquema y plan de prevención", explica Bermont, "y resulta que el viernes pasado no nos habían dado ni una vacuna y ya nos quedaban 5.000".
Tras una declaración pública del secretario, el Ministerio envió 5.000 dosis adicionales el sábado, elevando el total disponible a 10.000. Pero esta cantidad resulta insuficiente ante el escenario actual: "esas 10.000 vacunas me alcanzan, dependiendo de los casos que podamos encontrar. Si encuentro 10 casos, se me van todas solo en el cerco".
La preocupación se extiende más allá de Bogotá. Bermont cuestiona cómo están funcionando los sistemas de vigilancia en otras ciudades con alta afluencia internacional como Cali, Medellín, Cúcuta y Cartagena, donde llegan viajeros por vía aérea, terrestre y marítima.
El sarampión, enfermedad viral altamente contagiosa que se manifiesta con fiebre alta, tos, secreción nasal y erupciones cutáneas, representa un desafío de salud pública que requiere coordinación inmediata entre todos los niveles de gobierno para evitar que casos importados deriven en transmisión comunitaria.



