Nuevas revelaciones sobre tragedia en atracción turística de Norte de Santander
La investigación por la muerte de una mujer de 28 años en un establecimiento turístico de Chinácota, Norte de Santander, ha tomado un giro inesperado con la revelación de que posiblemente hubo intentos de alterar la versión oficial de los hechos. Yuris Cristel Camila García Manrique, oriunda del municipio de Tibú, perdió la vida el pasado jueves tras sufrir un grave accidente mientras utilizaba un tobogán en el lugar conocido como Entre Flores.
El momento trágico captado en video
Un video grabado por testigos registra el instante preciso del accidente. En las imágenes se observa cómo la mujer inicia el descenso utilizando un neumático como vehículo por la estructura, y segundos después se escucha un fuerte impacto que alertó a todos los presentes. Testigos afirman que la víctima salió disparada antes de completar el recorrido, golpeándose violentamente contra una parte de la estructura metálica.
Aunque recibió primeros auxilios inmediatos y fue trasladada de urgencia hacia un centro médico en Cúcuta, falleció durante el trayecto debido a la gravedad de las lesiones internas. El establecimiento, ubicado en el sector del páramo de Mejué, llevaba aproximadamente un mes funcionando como punto turístico para visitantes del Catatumbo, Cúcuta y municipios aledaños.
Cierre preventivo y sospechas de manipulación
Este sábado 7 de marzo, la Policía Rural ordenó el cierre y sellamiento de la atracción específica donde ocurrió la tragedia. La medida se adoptó tras una inspección conjunta realizada por Bomberos, Policía, Secretaría de Gobierno y la Agencia de Turismo y Cultura del municipio. Las autoridades revisaron las condiciones de seguridad del lugar y recopilaron información para determinar si el establecimiento cumplía con los requisitos legales para su operación.
Sin embargo, lo más preocupante surge de versiones conocidas por las autoridades investigadoras: algunos operarios del lugar habrían solicitado a una amiga que acompañaba a la víctima que declarara que el accidente no ocurrió en el tobogán, sino en la zona de cuatrimotos del mismo establecimiento. "No sé sabe si por las pólizas o qué", indicó una fuente cercana al caso.
Investigación en profundidad y factores climáticos
La Fiscalía avanza en diligencias para esclarecer si existe responsabilidad penal en este caso. Los propietarios del establecimiento han contratado a la firma de abogados Jaimes Chía y Asociados, reconocida en Cúcuta por su experiencia en litigios complejos. Según versiones, "es una firma brava de Cúcuta. Deben tener su pecado", comentó una fuente sobre la defensa jurídica que se prepara.
Los responsables del lugar manifestaron a la Alcaldía que previamente se habían realizado "las pruebas pertinentes" al tobogán. La estructura fue construida en diciembre pero solo se abrió al público en febrero tras varios ensayos de funcionamiento. Un factor crucial que habrían pasado por alto fue el cambio en las condiciones climáticas, específicamente cuando llueve, lo que puede modificar significativamente la velocidad del descenso y convertir el neumático en una especie de proyectil dentro de la atracción.
Las autoridades municipales indicaron que el establecimiento como tal aún no ha sido sellado completamente, pues la Inspección de Policía Rural espera que la Fiscalía complete su investigación para determinar responsabilidades definitivas. La posibilidad de un proceso penal sigue latente mientras se verifican todas las versiones, incluyendo la sospechosa solicitud de cambiar el relato de los hechos.



