Tragedia en el peaje Casablanca: Cinco vidas perdidas en impactante choque múltiple
Una mañana de miércoles se tiñó de luto en las carreteras de Cundinamarca. El peaje Casablanca, ubicado estratégicamente entre los municipios de Zipaquirá y Ubaté, aproximadamente a 50 kilómetros de Bogotá, fue escenario de una de las peores tragedias viales registradas en la región en los últimos tiempos.
El impacto devastador: Once vehículos involucrados
Según el comunicado oficial emitido por el Ministerio de Transporte, el siniestro ocurrió cuando un tractocamión que transportaba leche perdió el control y se estrelló violentamente contra una fila de vehículos que aguardaban pacientemente su turno para cruzar el peaje. La colisión, de proporciones catastróficas, involucró a siete automóviles, dos motocicletas, un microbús y la propia infraestructura del peaje.
El balance final es desgarrador: cinco personas perdieron la vida, entre ellas un menor de edad cuya identidad aún no ha sido revelada, mientras que 18 personas resultaron con lesiones de diversa consideración. Inicialmente, las autoridades habían confirmado solo dos fallecidos, pero la cifra aumentó dramáticamente conforme avanzaban las labores de rescate y evaluación en el caótico escenario.
Testimonios desde el corazón de la tragedia
Entre los sobrevivientes se encuentra Nelson Chisavo, un conductor que viajaba desde Bogotá hacia el occidente de Boyacá junto a su esposa. En un relato estremecedor, Chisavo describió cómo se encontraba detenido en la fila del peaje, a pocos vehículos de realizar el pago, cuando ocurrió lo impensable.
"Se me vinieron todos los carros encima, uno detrás del otro. La explosión fue tan terrible que temblaba el piso", narró con visible emoción. "Pasó como un borrador ese tractocamión. Cuando le llegó el turno al mío, me impactaron por la parte delantera y me hicieron girar el vehículo unos 45 grados".
Lo que siguió fue una carrera contra el tiempo y las llamas. Su vehículo quedó atrapado entre los escombros y comenzó a incendiarse rápidamente, con su esposa atrapada en el interior, incapaz de abrir la puerta. "La puerta estaba bloqueada, rompí un vidrio y me salí por la ventana. Corrí demasiado rápido, la saqué como pude, porque el carro ya estaba casi invadido por el fuego. Pero logré rescatar a mi esposa para que no se incinerara", relató el valiente sobreviviente. Minutos después, su automóvil quedó completamente reducido a cenizas.
Respuesta de las autoridades y medidas de emergencia
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, compartió en la red social X impactantes imágenes del lugar de los hechos, donde se observan varios vehículos completamente calcinados, restos esparcidos sobre la carretera y la presencia masiva de equipos de emergencia, evidenciando la magnitud del desastre.
La Policía de Tránsito y Transporte atendió de inmediato la emergencia, implementando hacia la 1:30 p.m. del mismo día un sistema temporal de 'pare y siga' para habilitar el paso controlado por el corredor afectado. Según testimonios, la congestión en el área era considerable, llegando incluso a habilitarse un carril en contraflujo para intentar agilizar el tránsito antes de la tragedia.
Llamado urgente a la conciencia vial
En su comunicado, el Ministerio de Transporte hizo un llamado urgente a la conciencia de todos los actores viales, enfatizando que medidas básicas como reducir la velocidad, mantener la distancia adecuada, revisar las condiciones del vehículo y conducir con total atención no son simples recomendaciones, sino acciones que literalmente salvan vidas.
Esta trágica jornada en el peaje Casablanca deja una profunda herida en las comunidades de Zipaquirá, Ubaté y todo Cundinamarca, recordándonos la fragilidad de la vida en las carreteras y la importancia fundamental de la responsabilidad al volante.



