Contraloría revela graves hallazgos fiscales por abandono del Museo de la Memoria en Bogotá
La Contraloría General de la República ha identificado seis hallazgos fiscales significativos durante una auditoría financiera realizada al Centro Nacional de Memoria Histórica, con especial atención al proyecto del Museo de la Memoria en Bogotá. El organismo de control, dirigido por Carlos Hernán Rodríguez, determinó que uno de estos hallazgos corresponde a un presunto detrimento patrimonial por $2.456 millones, directamente relacionado con la paralización de las obras del museo.
Proyecto paralizado por tres años
El edificio del Museo de la Memoria, concebido como un espacio fundamental para la preservación de la memoria del conflicto armado colombiano, lleva tres años completamente paralizado en el centro de Bogotá, a pocos metros del Centro Administrativo Distrital (CAD). Esta obra, prometida en la Ley de Víctimas, se ha convertido en un símbolo de los problemas administrativos que han rodeado su ejecución.
Según la Contraloría delegada para el Sector Educación, Ciencia y Tecnología, Cultura, Recreación y Deporte, la auditoría evaluó los estados contables, la contratación y el manejo de recursos asociados al proyecto. Los resultados son contundentes: la falta de terminación del museo ha generado gastos adicionales no previstos que suman millones de pesos.
Gastos adicionales por el retraso
La paralización de la obra ha obligado al Centro Nacional de Memoria Histórica a realizar contrataciones adicionales para proteger la estructura ya construida. Entre estas actividades se encuentran:
- Trabajos de protección y salvaguarda de la estructura en concreto
- Labores para la evacuación de aguas lluvias acumuladas
- Contratos para limpieza de grafitis en las instalaciones
- Servicios de vigilancia y seguridad privada del predio
Todos estos gastos han sido cubiertos con recursos del Patrimonio Autónomo Derivado destinado específicamente a la construcción del museo. La Contraloría advierte que estas actividades no habrían sido necesarias si la construcción ya estuviera finalizada, ya que surgieron únicamente como consecuencia del retraso del proyecto.
Falta de planeación y posibles consecuencias
El organismo de control señaló que estas labores adicionales no estaban contempladas en la estructuración inicial del proyecto. No fueron incluidas en el pliego de condiciones, en el anexo técnico, en el estudio de mercado ni en la oferta presupuestal presentada originalmente.
Esta situación no solo generó el detrimento patrimonial identificado, sino que también podría producir una desfinanciación del proyecto concebido para honrar a las víctimas del conflicto armado en Colombia. Además, la Contraloría identificó seis hallazgos con presunta connotación disciplinaria que deberán ser evaluados por la Procuraduría General de la Nación.
Nuevos intentos de reactivación
Pese a este panorama, en septiembre pasado el Centro Nacional de Memoria Histórica anunció que la construcción del museo tendría un nuevo impulso. Se confirmó la firma de contratos de obra e interventoría para reactivar el proyecto, que permaneció detenido durante aproximadamente tres años.
El proceso de reactivación está siendo adelantado por la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco Vargas, a través de la Fiduciaria Scotiabank Colpatria. Los detalles de esta nueva etapa incluyen:
- El contrato de obra quedó en manos del Consorcio Memorial, integrado por Telval S. A. S., Constructora Ossa López S. A. S. y Bernardo Ancízar Ossa López
- La interventoría será realizada por el Consorcio Internacional ING, conformado por ING Ingeniería S. A. S. y Gavinco Ingenieros Consultores S. A. S.
- Para esta etapa se destinarán 37.749 millones de pesos, con 21.000 millones asegurados para la vigencia de 2025
- El cronograma prevé un plazo de ejecución de 14 meses, con habilitación parcial del museo hacia finales de 2026
El edificio, de casi 15.000 metros cuadrados construidos en hormigón, ha sido objeto de críticas tanto por su diseño como por el evidente abandono durante la suspensión de obras. La Contraloría aclara que su estudio se realizó a corte de 2024, por lo que los hallazgos fiscales podrían ser aún mayores considerando que durante todo el año pasado y lo que va de este periodo no se reactivaron las obras.



