Tragedia en Zipaquirá: Familia santandereana muere en peaje cuando iba a cumplir promesa de Semana Santa
Lo que comenzó como un viaje de fe y reencuentro familiar terminó en una tragedia que ha conmocionado al país. Una familia santandereana de cinco integrantes perdió la vida en el peaje Casablanca de Zipaquirá cuando se dirigía a cumplir una promesa durante la Semana Santa, según informó el Instituto de Medicina Legal este Viernes Santo.
Las víctimas y su destino final
Las víctimas fueron identificadas como Fredy León Niño, quien conducía el automóvil; Luz Amanda Pereira Garcés, su esposa; Rosalba Garcés Ríos, su suegra; Adelaida Pereira Garcés, su cuñada; y su hijo Juan Pablo. Los cinco habían salido desde Bogotá en horas de la madrugada con destino al municipio de Suaita, en Santander, donde planeaban reencontrarse con un ser querido.
En medio de su recorrido, tenían previsto hacer una parada especial en Chiquinquirá, uno de los principales destinos religiosos del país, para visitar el santuario y cumplir un acto de fe propio de esta época. Según relató un familiar de las víctimas a El Tiempo, León Niño había planeado una parada en el municipio boyacense hacia las 7:30 a.m., para saludar a Nuestra Señora del Rosario, como promesa de Semana Santa.
El fatal accidente que truncó el viaje
El plan familiar quedó interrumpido cuando el vehículo en el que se movilizaban quedó atrapado en la fila del peaje Casablanca. En ese momento, un tractocamión que transportaba aproximadamente 30.000 litros de leche perdió el control y arrolló varios vehículos, incluido el automóvil de la familia, al parecer por fallas en los frenos, según recogió el rotativo.
El violento choque provocó un incendio que consumió varios vehículos, incluido el automóvil de la familia, lo que ocasionó la muerte de todos sus ocupantes en el lugar. La magnitud del siniestro dejó además decenas de personas heridas y una escena de caos en la vía que conecta a Zipaquirá con Ubaté.
Un viaje cargado de significado
Ese trayecto representaba más que un simple desplazamiento para la familia santandereana. Era un viaje familiar cargado de significado religioso y emocional, en el que buscaban compartir juntos y fortalecer sus creencias durante la Semana Santa. La parada en Chiquinquirá era especialmente importante, ya que formaba parte de una promesa que no pudieron cumplir.
Hoy, el recuerdo de ese recorrido inconcluso ha conmocionado al país, pues refleja cómo una promesa de Semana Santa y un momento de unión familiar terminaron convertidos en una tragedia que enluta a toda una comunidad. Las autoridades continúan investigando las causas exactas del accidente mientras familiares y amigos lloran la pérdida de estos cinco seres queridos.



