La emblemática estatua de bronce de Carlos 'El Pibe' Valderrama, ubicada en Santa Marta, enfrenta un grave deterioro estructural que pone en riesgo a los miles de turistas que la visitan cada mes. Guías turísticos, operadores y el propio escultor, Amílkar Ariza, han elevado una solicitud urgente a la Alcaldía Distrital para que se realicen inspecciones y reparaciones inmediatas antes de que ocurra un colapso.
Fisuras y desgaste: las señales de alerta
Según Darío Mosquera, presidente de la Federación de Guías Turísticos del Magdalena, el monumento presenta fisuras visibles en las piernas, desgaste por salitre, movimientos internos y una leve inclinación hacia la pierna izquierda. "La estructura interna de acero de alta resistencia, que recorre desde la cabeza hasta los guayos, se ha modificado por los fuertes vientos durante 24 años", explicó. Además, el pedestal de ferroconcreto no es macizo y también muestra signos de movimiento, lo que podría llevar al colapso total.
Un imán turístico en riesgo
Diariamente, entre 25 y 30 chivas turísticas hacen parada en el monumento, y más de 25 mil visitantes pasan mensualmente para fotografiarse junto al ídolo del fútbol colombiano. "Estamos muy preocupados porque es uno de los símbolos más importantes del turismo de Santa Marta", insistió Mosquera.
La obra monumental y su creador
La escultura, inaugurada en 2002 frente al antiguo estadio Eduardo Santos, mide 6,5 metros de altura (9 metros con el pedestal) y pesa más de ocho toneladas. Fue elaborada completamente en bronce por el maestro Amílkar Ariza, quien la modeló en plastilina, una técnica poco común para ese tamaño. Su construcción tardó diez meses y costó cerca de 250 millones de pesos de la época. El traslado desde Bogotá requirió dos tractomulas y estuvo a punto de perderse durante el conflicto armado.
La carta que encendió las alarmas
En un documento dirigido a la Alcaldía Distrital y las secretarías de Cultura, Turismo e Infraestructura, se solicita una inspección técnica especializada, obras urgentes de reparación y reforzamiento, y medidas preventivas de seguridad. "El daño visible en la placa y su base compromete la seguridad de las personas, pudiendo ocasionar accidentes lamentables", señala la misiva.
Amílkar Ariza afirma que "le corresponde a la Alcaldía poner ingenieros, expertos en soldadura y el personal que se requiera para estudiar los problemas y restaurar el monumento". La obra, dice, "ya es parte del patrimonio sentimental de la ciudad y del país".
Un símbolo que envejeció sin mantenimiento
Tras 24 años sin una intervención profunda, el salitre del Caribe, los fuertes vientos y el abandono institucional tienen al monumento en una situación crítica. Paradójicamente, el Pibe Valderrama, que tantas veces salvó a Colombia en la cancha, ahora necesita que alguien lo salve antes de que caiga al piso y se destroce o cause una afectación a sus seguidores.



