Motociclista huye de control policial y atropella a menor en Bucaramanga
Un grave incidente de imprudencia vial dejó a un menor de edad con heridas en el barrio Mutis de Bucaramanga, luego de que un conductor de motocicleta invadiera un andén mientras intentaba evadir un procedimiento de control policial. El sujeto fue capturado inmediatamente por el delito de lesiones personales, según informaron las autoridades.
Huida desesperada termina en tragedia
Los hechos ocurrieron en la intersección de la calle 60 con carrera 8W, donde agentes de la Policía Nacional adelantaban labores rutinarias de intervención. Los uniformados observaron a un ciudadano movilizándose en motocicleta, quien al notar su presencia, emprendió una huida a alta velocidad en un acto de evidente desacato.
En su intento por escapar, el conductor perdió el control del vehículo, subió violentamente al andén peatonal y colisionó contra un niño que transitaba en compañía de sus padres. El impacto generó momentos de angustia y conmoción entre los familiares de la víctima y los residentes del sector, quienes presenciaron la escena.
Respuesta inmediata de las autoridades
La rápida reacción de los policías permitió la interceptación y captura del motociclista en el mismo lugar de los hechos. El menor afectado fue trasladado de urgencia a la Clínica Bucaramanga para recibir valoración médica especializada, mientras que la motocicleta involucrada quedó a disposición de la Secretaría de Tránsito de la ciudad.
El brigadier general William Quintero Salazar, al referirse al caso, reiteró que la imprudencia y el desacato a las normas de tránsito no solo ponen en riesgo la vida de los infractores, sino también la de ciudadanos inocentes. El alto oficial destacó el compromiso institucional con la seguridad vial y la protección de la comunidad.
Proceso legal en marcha
El individuo capturado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que será la encargada de definir su situación jurídica y avanzar en el proceso penal correspondiente. Este lamentable evento sirve como un recordatorio contundente sobre las consecuencias de la conducción temeraria y la importancia de acatar los controles de autoridad.