Mindefensa lanza ofensiva militar contra disidencias de 'Calarcá' tras diálogos de paz
El Ministerio de Defensa anunció una ofensiva militar para desmantelar el 'frente 36' de las disidencias de Calarcá, un grupo criminal con fuerte influencia en Antioquia y el Valle de Aburrá. El anuncio se realizó tras un consejo de seguridad en Medellín, donde el ministro Pedro Sánchez detalló las medidas adoptadas para enfrentar los problemas de seguridad en la región.
Grupo con recompensa de 5 millones de dólares
"Uno de los objetivos y una de las misiones es desmantelar la estructura criminal 36 de las disidencias de Calarcá, la misma por la que hay una recompensa incluso de Estados Unidos de hasta 5 millones de dólares", afirmó el ministro Sánchez en rueda de prensa. El funcionario recalcó que actualmente no existe ningún cese al fuego vigente con este grupo ilegal que restrinja las operaciones de la Fuerza Pública en su contra.
Las disidencias de Calarcá, comandadas por Alexánder Díaz, alias Calarcá, se separaron de Iván Mordisco a finales de 2024 y conformaron un bloque aparte. Desde entonces, han mantenido diálogos con el Gobierno para negociar su sometimiento, incluyendo la instalación de zonas de ubicación temporal donde los disidentes estarían concentrados mientras se definen las condiciones para la dejación de armas.
Crecimiento del 16% durante diálogos de paz
Sin embargo, este proceso ha sido duramente cuestionado. Según datos de la Fundación Ideas para la Paz, durante el último año de diálogos activos con el Gobierno, el grupo ilegal creció un 16% en número de hombres armados y redes de apoyo, pasando de 2.415 integrantes en diciembre de 2024 a 2.802 en julio de este año.
Más preocupante aún, el grupo continuó delinquiendo durante los diálogos. La Fuerza Pública lo señala como responsable de:
- El derribamiento de un helicóptero en Amalfi, Antioquia, donde fueron asesinados 13 policías que se dirigían a erradicar cultivos ilícitos
- El asesinato con tiros de gracia de 26 disidentes de las disidencias de 'Mordisco' en enero pasado
- Ser uno de los responsables (junto con el ELN) de la peor emergencia humanitaria registrada en décadas en el Catatumbo, donde más de 80.000 personas han sido desplazadas
Críticas a la condescendencia gubernamental
Estos hechos generaron fuertes críticas hacia el Gobierno por mantener abiertos los canales de diálogo y actuar con mayor suavidad hacia este grupo, en contraste con la 'mano dura' aplicada contra otras estructuras como las disidencias de 'Mordisco' y el ELN.
La condescendencia fue aún más cuestionada tras la filtración de información de los computadores de 'Calarcá', extraída tras su captura exprés en Antioquia. Los datos apuntan a una supuesta infiltración de esta guerrilla en el Ejército y en el Departamento Nacional de Inteligencia, señalamiento que ha sido negado desde el Ejecutivo y las Fuerzas Militares.
Cambio de estrategia tras consejo de seguridad
Tras el consejo de seguridad en Medellín, el ministro Sánchez hizo énfasis en la ofensiva militar para el desmantelamiento del grupo. "No hay restricciones para operar contra esta estructura criminal", reiteró el ministro, marcando un cambio significativo en la estrategia gubernamental hacia las disidencias de Calarcá.
La decisión refleja la creciente presión por abordar con mayor firmeza a grupos armados que, pese a mantener diálogos de paz, continúan expandiendo su poderío militar y cometiendo graves crímenes contra la población civil y la Fuerza Pública.



