Barranquilla y la región Caribe atraviesan una fase crítica debido a una intensa ola de calor que mantiene temperaturas extremas en varias ciudades. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las condiciones climáticas adversas podrían prolongarse durante varias semanas, afectando la salud pública y los ecosistemas.
Registros alarmantes en el Caribe
Las ciudades más afectadas incluyen Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Montería y Riohacha, donde los termómetros han superado los 38 grados centígrados y la sensación térmica, especialmente al mediodía, rebasa los 40 grados. En Barranquilla, la combinación de altas temperaturas y elevada humedad ha incrementado significativamente la percepción de calor tanto de día como de noche.
El Ideam ha activado alertas rojas y naranjas en amplios sectores del Caribe debido a la persistencia de cielos despejados, fuerte radiación solar y una marcada ausencia de lluvias. Los modelos climáticos nacionales e internacionales coinciden en que mayo se perfila como un mes con temperaturas por encima de lo normal en el norte del país, con anomalías térmicas de entre +0,5 y +1,5 grados frente al promedio histórico mensual.
Factores que agravan la situación
Los expertos explican que este comportamiento climático responde a la presencia de un sistema de alta presión sobre el Caribe colombiano, acompañado del ingreso de polvo proveniente del desierto del Sahara. Este doble fenómeno ha impedido el desarrollo de nubosidad y reducido las probabilidades de lluvia, incluso tras el paso de la primera onda tropical de la temporada, que no generó precipitaciones relevantes en la región. El resultado es una radiación solar intensa, aire seco y acumulación de calor en zonas densamente pobladas, especialmente en áreas costeras.
San Andrés rompe récords históricos
El episodio más extremo se ha registrado en el archipiélago de San Andrés, donde el Ideam confirmó la ruptura de máximos históricos de temperatura. La estación del Aeropuerto Sesquicentenario reportó 33,4 grados centígrados el 5 de mayo, superando el récord de 33,0 grados de mayo de 1998. Al día siguiente, la temperatura alcanzó 33,2 grados, lo que permite identificar un posible episodio de ola de calor en la isla, con impactos directos sobre la salud, riesgo de agotamiento por calor y probabilidad de incendios en la cobertura vegetal.
Recomendaciones y llamado a la prevención
Las autoridades advierten que estas condiciones podrían prolongarse, especialmente en zonas urbanas y costeras del Caribe. El Sistema de Alertas Tempranas recomienda a la ciudadanía mantener una hidratación constante, evitar la exposición prolongada al sol entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., y usar ropa ligera, protector solar, gorras o sombreros. Asimismo, los organismos ambientales hacen un llamado a evitar quemas abiertas debido a la sequedad del terreno, que aumenta el riesgo de incendios en varios departamentos de la región.
Mientras las altas temperaturas se consolidan como una constante, Barranquilla y el resto del Caribe entran en una fase crítica que pone a prueba la capacidad de adaptación de las ciudades y las medidas de prevención frente a un calor que, por ahora, no da señales de ceder.



