Bloqueos y presiones electorales en Caquetá: disidencias detrás de las alarmas en Cartagena del Chairá
En medio del conteo de votos del domingo, la Registraduría Nacional reportó una grave situación de orden público en el municipio de Cartagena del Chairá, ubicado en el departamento de Caquetá. Los incidentes incluyeron bloqueos en las vías de acceso al municipio, ejecutados por integrantes de la guardia indígena, lo que generó inmediatas alarmas sobre posibles interferencias en el proceso electoral.
Antecedentes y capturas que desencadenaron los bloqueos
Los bloqueos se produjeron como reacción directa a la captura de dos personas con importantes sumas de dinero en efectivo en el municipio de La Macarena, Meta. Tras la detención, los individuos fueron trasladados a Cartagena del Chairá, lo que provocó una respuesta inmediata de integrantes de la guardia campesina, quienes instalaron obstáculos en las principales entradas al municipio.
Estos episodios no fueron sorpresivos, ya que habían sido advertidos con semanas de anticipación por la Defensoría del Pueblo. La situación se agravó tras la emboscada en la que perdieron la vida tres soldados en esa misma región, marcando un contexto de alta tensión previo a la jornada electoral.
Movilización de puestos de votación y advertencias militares
Horas antes de los incidentes, el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López Barreto, había informado sobre una medida preventiva crucial. El registrador y el alcalde local decidieron mover dos puestos de votación: uno desde el sector de Santo Domingo hacia Cartagena del Chairá y otro desde la localidad de 12 de Octubre.
Esta decisión se tomó después de detectar que poblaciones enteras estaban siendo movilizadas de manera forzada hacia distintos puestos de votación. "Sabíamos que había una intención de los bandidos de 'Calarcá' de afectar a nuestras tropas y de querer interferir en las elecciones", declaró el general López, quien sin embargo destacó que, a pesar de las dificultades, la jornada finalmente se desarrolló en calma y los ciudadanos pudieron ejercer su derecho al voto.
Control territorial de las disidencias y presión a comunidades
La vereda 12 de Octubre, mencionada en los informes de inteligencia, ha sido identificada como área de retaguardia del bloque Jorge Suárez Briceño de las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias 'Calarcá'. Este grupo mantiene un firme control territorial en la zona y desarrolla actividades de apoyo logístico y político.
Entre estas actividades se encuentran reuniones con comunidades campesinas, convocadas por integrantes de la estructura armada. Según los reportes de inteligencia, la población es obligada a asistir a estos encuentros para respaldar agendas promovidas por el grupo, bajo amenazas de sanciones severas.
En el caserío de 12 de Octubre, uno de los pocos avisos visibles durante semanas fue una valla instalada por las disidencias con la imagen de alias Rodrigo Cadete, integrante de la organización fallecido en un bombardeo años atrás. A pocos metros, se observó un pendón de campaña de Marlody Rodríguez Quiñónez, candidata a las curules de paz por el departamento de Caquetá, creando una inquietante yuxtaposición de símbolos.
Alertas de la Defensoría del Pueblo y comportamientos atípicos
La Defensoría del Pueblo registró alertas específicas sobre posibles presiones en esta zona. La entidad detectó comportamientos atípicos en el proceso de inscripción de cédulas en Cartagena del Chairá, donde un solo puesto de votación registró más de 1.300 inscritos en apenas cuatro días.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, señaló que la institución recibió y verificó en terreno información sobre presuntas intimidaciones por parte de las disidencias que siguen la línea de alias Calarcá. Estas prácticas buscaban influir directamente en el proceso electoral, afectando la libre decisión de los votantes.
Contexto regional y balance final
La situación en Cartagena del Chairá se enmarca en un contexto regional complejo, donde grupos armados ilegales mantienen presencia significativa. A pesar de los bloqueos y las presiones reportadas, las autoridades lograron garantizar que la jornada electoral transcurriera sin mayores alteraciones, permitiendo a los colombianos de la región ejercer su derecho constitucional al voto.
Sin embargo, los incidentes destacan los persistentes desafíos de seguridad en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado, particularmente en procesos democráticos como las elecciones. La vigilancia y las medidas preventivas de las fuerzas militares y de organismos como la Defensoría del Pueblo fueron cruciales para contener las interferencias y proteger la integridad del proceso electoral en el Caquetá.



