Estado de salud de los sobrevivientes del accidente aéreo en Puerto Leguízamo
El accidente aéreo del avión militar Hércules C-130, ocurrido en las primeras horas del lunes 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, ha dejado un saldo de 51 heridos trasladados a Bogotá y otros nueve internados en Florencia, Caquetá. Este siniestro, que cubría la ruta Puerto Asís - Puerto Leguízamo – Bogotá, ha conmocionado al país, con homenajes rendidos en diversas ciudades y los cuerpos de las 69 víctimas fatales ya en Medicina Legal en la capital.
Atención médica en Bogotá y Florencia
De los sobrevivientes del vuelo 1016, 51 han llegado a Bogotá, donde 27 pacientes han sido ingresados al Hospital Militar Central, incluyendo dos que se encuentran en estado crítico. El hospital ha atendido a un total de 26 pacientes heridos y un rescatista, según un comunicado de las Fuerzas Militares. Mientras tanto, en Florencia, Caquetá, nueve uniformados están siendo atendidos, con tres de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos, aunque estables. La Alcaldía de Florencia ha implementado un plan logístico para apoyar a las familias que llegan al municipio, como explicó Neomeyer Cuéllar, secretario de Gobierno.
Homenajes y apoyo comunitario
En ciudades como Bucaramanga, civiles y militares participaron en una velatón en honor a las víctimas. Carlos Peña, un ciudadano, expresó: "Nos afectó mucho al pueblo colombiano, es un dolor de patria". El coronel Federico García agradeció a los habitantes de Puerto Leguízamo por su heroísmo al rescatar a los soldados, destacando el riesgo que asumieron. Estos actos reflejan la solidaridad nacional en medio de la tragedia.
Investigación forense y detalles del avión
Los cuerpos de las 69 víctimas fatales ya se encuentran en la sede de Medicina Legal en Bogotá, trasladados en aeronaves del Ejército y la Fuerza Aérea Colombiana. Los análisis forenses podrían extenderse varios días, superando el duelo nacional anunciado del 24 al 26 de marzo. El avión, con 155 horas de vuelo en 2026 y un comandante con más de 8,000 horas de experiencia, tenía por delante 40 años de vida útil, según el general Carlos Silva, lo que subraya la magnitud de este trágico evento.



