Nuevas revelaciones sobre fiesta en cárcel de Itagüí generan alarma nacional
El escándalo por la denominada "megaparranda" en la cárcel La Paz de Itagüí continúa escalando con nuevas y preocupantes revelaciones. Videos de cámaras de seguridad obtenidos exclusivamente muestran que personas vestidas de civil, completamente ajenas al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), habrían asumido el control total del acceso principal del penal.
Control civil en prisión de máxima seguridad
Según las denuncias presentadas por la concejal de Medellín Claudia Carrasquilla, estos individuos no solo regulaban quién entraba y salía del establecimiento penitenciario, sino que también facilitaron el ingreso de materiales de construcción y permitieron el acceso de más de 16 vehículos de lujo al recinto.
"Los videos de las cámaras de seguridad muestran lo contrario: las puertas estaban abiertas de par en par para que decenas de invitados entraran a una fiesta vallenata", declaró Carrasquilla en sus redes sociales, desmintiendo versiones oficiales anteriores.
Concierto completo y ausencia de controles oficiales
La funcionaria, conocida como la "Dama de Hierro", detalló que el cantante Nelson Velásquez ingresó al penal aproximadamente a las 11:30 de la mañana y permaneció dentro hasta las 4:00 de la tarde, realizando un concierto completo que se extendió por casi toda la tarde.
"Quien asume el control del ingreso son dos sujetos de camiseta negra, que por obvias razones sabemos que no trabajan en el Inpec porque no tienen el uniforme", explicó Carrasquilla, añadiendo que estos individuos incluso daban la mano a las personas que ingresaban, supliendo completamente las funciones del cuerpo oficial de vigilancia.
Materiales de construcción y apartamentos internos
Uno de los aspectos más graves de la denuncia señala que los civiles que controlaban el acceso también permitieron el ingreso de materiales de construcción mediante una volqueta. Según la concejal, estos materiales estarían destinados a la construcción de varios apartamentos dentro del patio 5 del penal, presumiblemente para uso de internos.
La situación ha generado profundas preocupaciones sobre posibles fallas estructurales en la seguridad y vigilancia de uno de los centros penitenciarios catalogados como de máxima seguridad en el país.
Investigaciones en curso
Ante la gravedad de los hechos, tanto la Fiscalía General de la Nación como el propio Inpec han anunciado investigaciones para establecer responsabilidades sobre esta actividad no autorizada al interior del penal.
La concejal Carrasquilla culminó sus denuncias con una pregunta retórica que resume la preocupación general: "¿Es esto una prisión de máxima seguridad... o un hotel para criminales? Alguien tiene que responder".
Las imágenes, que han circulado ampliamente en redes sociales, muestran claramente a individuos sin uniforme oficial supervisando el acceso de múltiples personas al penal, confirmando las graves irregularidades denunciadas y dejando en evidencia serias vulnerabilidades en el sistema carcelario colombiano.



