Cárcel Distrital II de Bogotá sigue en fase de ajustes técnicos y financieros sin fecha de inicio
Cárcel Distrital II de Bogotá sigue en ajustes sin fecha de inicio

Cárcel Distrital II de Bogotá sigue en fase de ajustes técnicos y financieros sin fecha de inicio

La construcción de la Cárcel Distrital II continúa como una de las apuestas clave del Distrito para ampliar la capacidad de reclusión en Bogotá, pero su avance real permanece concentrado en una etapa previa a la ejecución. Según información proporcionada por la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, el proyecto se encuentra actualmente en proceso de revisión y estructuración técnica para la contratación de estudios y diseños, lo que evidencia que aún no inicia formalmente esta fase crucial.

Reestructuración técnica y financiera en curso

La Secretaría explicó que lo que actualmente se adelanta es la estructuración del proceso que permitirá contratar los estudios y diseños de la nueva cárcel. Este proceso incluye la definición de especificaciones técnicas bajo la NTC 19650, vinculada a la metodología BIM (Building Information Modeling), así como la elaboración del EIR (Requisitos de Intercambio de Información), documento fundamental dentro de ese esquema.

La solicitud de contratación ya fue radicada, pero permanece en revisión en la dependencia competente, etapa en la que también se deben precisar el cronograma y los entregables del proceso. Aunque el proyecto se mantiene dentro de las prioridades del Plan de Desarrollo 'Bogotá Camina Segura', aún no se ha concretado la contratación de los estudios y diseños.

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"Conforme a nuestros procedimientos internos, la estructuración de estudios previos puede tardar entre 30 y 90 días desde la definición de las especificaciones técnicas", señaló la entidad. Sin embargo, también reconoció que, por la complejidad del proyecto y la necesidad de garantizar su sostenibilidad, actualmente se adelanta una reestructuración financiera.

Contrato terminado y recursos reintegrados

Las respuestas oficiales permiten entender qué ocurrió con los recursos que ya se habían destinado para avanzar en la estructuración. La Secretaría suscribió el Contrato Interadministrativo n.º 1991 de 2024 con la Empresa de Renovación Urbana de Bogotá (RenoBo) por 5.196 millones de pesos, con el propósito de realizar la gerencia integral para la estructuración de estudios y diseños, así como de la interventoría, permisos y licencias del proyecto.

Ese contrato, firmado el 30 de diciembre de 2024 e iniciado el 29 de enero de 2025, no llegó a consolidarse. Durante su ejecución, el contratista solicitó una adición que fue considerada jurídicamente inviable por la Secretaría. Como resultado, el 18 de agosto de 2025 se acordó su terminación de mutuo acuerdo y los recursos fueron reintegrados a la Secretaría Distrital de Hacienda.

Pese a esta situación, la entidad señaló que ese proceso permitió avanzar en la precisión de aspectos técnicos que servirán para la futura contratación. Este antecedente muestra que la iniciativa ha tenido ajustes administrativos que han obligado a redefinir su ruta de implementación.

Estrategias paralelas para reducir el hacinamiento

Mientras la nueva cárcel distrital continúa en fase de ajustes, la ciudad enfrenta el problema estructural que esta infraestructura busca resolver: el hacinamiento en centros de detención transitoria. En este punto, la Secretaría reporta una reducción significativa del indicador, que pasó de niveles cercanos al 168,62 por ciento en julio de 2024 y hasta 172 por ciento en agosto de 2025, a 52,7 por ciento con corte a abril de 2026.

Para lograr esta disminución, el Distrito ha desplegado una serie de estrategias concurrentes:

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  • Asumir con recursos propios la alimentación de las personas privadas de la libertad en estaciones de policía y URI, en cumplimiento de decisiones de la Corte Constitucional
  • Implementación de PPL Connect, una plataforma que permitirá hacer seguimiento diario y en tiempo real a la población privada de la libertad
  • Creación de cinco jueces de deshacinamiento, tres municipales y dos de circuito, cuya función exclusiva será atender procesos en estaciones con mayor sobreocupación
  • Utilización de unidades móviles de justicia para realizar audiencias y agilizar la definición de la situación jurídica de los detenidos
  • Implementación de brigadas jurídicas semanales en convenio con la Universidad Libre
  • Modelo de atención en salud extramural en articulación con la Secretaría de Salud

Proyección a futuro

En este escenario, la nueva Cárcel Distrital II aparece como una solución estructural de largo plazo, pero no como la respuesta inmediata al problema. La Secretaría plantea que esta infraestructura operará bajo un modelo de gestión carcelaria con enfoque restaurativo, que prioriza:

  1. La inclusión social
  2. La atención psicosocial
  3. La mediación
  4. El fortalecimiento de habilidades para la vida
  5. El respeto por la presunción de inocencia

La apuesta es que los 2.000 nuevos cupos contribuyan a consolidar la reducción del hacinamiento. No obstante, por ahora, el principal indicador de seguimiento sigue siendo el porcentaje de sobreocupación en centros de detención transitoria, que la administración espera mitigar a mínimos durante 2026.

Así, las respuestas de la Secretaría dejan ver un proyecto que se mantiene en la agenda distrital, pero cuya materialización aún depende de ajustes técnicos y financieros en curso. Al mismo tiempo, muestran que la ciudad ha optado por una estrategia paralela para contener el hacinamiento mientras logra destrabar la infraestructura que, en teoría, debería ofrecer una solución más permanente para el sistema carcelario de la capital.