Más de 10.000 vehículos reportan graves daños en motores por gasolina de mala calidad en Bolivia
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz ha calificado la situación como un acto de "sabotaje" y anunció la apertura de investigaciones exhaustivas para determinar responsabilidades. Según informó Yussef Akly, presidente de la estatal petrolera YPFB, un total de 10.874 ciudadanos bolivianos han iniciado procesos formales para exigir compensación económica tras sufrir daños en los motores de sus vehículos.
Origen de la contaminación y responsabilidades
La crisis se originó cuando lotes de combustible, algunos importados desde Argentina, Chile y Paraguay, se contaminaron con residuos de oxidación acumulados en los tanques de almacenamiento de YPFB. Estos tanques presentaron corrosión debido a la falta de uso prolongado, lo que permitió que los sedimentos se mezclaran con el carburante al reactivar las operaciones.
Las autoridades señalan que el personal técnico de la gestión anterior omitió alertas sobre el mantenimiento necesario, actuando de manera negligente. "Varias personas están en proceso de investigación", declaró Akly en rueda de prensa, aclarando que la falla no afectó a todo el parque automotor, sino que fue "coyuntural en algunos lotes" y en "situaciones muy puntuales".
Indemnizaciones y medidas inmediatas
YPFB confirmó que las indemnizaciones a los afectados comenzarán a hacerse efectivas esta misma semana. Para gestionar el alto volumen de reclamos, se habilitó una línea telefónica exclusiva donde los propietarios de los más de 10.000 vehículos dañados pueden registrar sus quejas formalmente.
Contexto político y económico
Este incidente ocurre en un momento delicado de transición para Bolivia, tras la eliminación en diciembre de los subsidios a los combustibles que se mantuvieron durante dos décadas bajo los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce. Aunque esta medida del gobierno de Paz logró terminar con el desabastecimiento y las largas filas en los surtidores, ahora surge un nuevo temor entre los usuarios: que sus motores "se ennegrezcan y estropeen" por la mala calidad del combustible.
La combinación de factores técnicos, humanos y políticos ha creado una situación compleja que requiere respuestas rápidas y transparentes por parte de las autoridades bolivianas.



