Barranquilla registra 72 capturados por extorsión en 2026 con notable reducción en denuncias
La ofensiva contra la extorsión en Barranquilla y su área metropolitana ha resultado en la captura de 72 personas durante lo corrido del año 2026, según el balance oficial presentado por el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Metropolitana. Las autoridades destacan que, a pesar del significativo golpe a las estructuras criminales, este delito continúa concentrándose en sectores específicos de la ciudad.
Desarticulación de bandas y procedimientos judiciales
De acuerdo con el informe detallado, 51 de los capturados estarían vinculados directamente a la organización criminal conocida como 'Los Costeños', mientras que 18 pertenecerían a 'Los Pepes' y 3 serían delincuentes comunes sin afiliación a grupos estructurados. Este panorama confirma la fuerte presencia de organizaciones criminales que mantienen el control de las rentas ilegales asociadas a la extorsión en la región.
En cuanto a los procedimientos de captura, el reporte oficial especifica que 51 detenciones se realizaron en flagrancia durante operativos inmediatos, mientras que 21 fueron ejecutadas mediante orden judicial, lo que según las autoridades evidencia una combinación estratégica entre respuesta operativa rápida y trabajo investigativo sostenido y meticuloso.
Reducción significativa pero persistencia de focos críticos
Uno de los datos más relevantes del balance presentado es la disminución del 33% en las denuncias por extorsión en comparación con el mismo periodo del año 2025. En términos concretos, mientras en 2025 se registraban 198 casos para esta fecha, en 2026 se reportan 132 casos, lo que representa 66 denuncias menos.
Sin embargo, las autoridades advierten con claridad que esta reducción estadística no implica la desaparición del fenómeno criminal. Persisten las denominadas "zonas de calor", donde la extorsión mantiene una alta incidencia y presencia constante. Estas áreas se concentran principalmente en los distritos 3, 4 y 5 de Barranquilla, particularmente en barrios como El Bosque, Ciudadela, San José y El Silencio.
En estos sectores específicos, las estructuras criminales continúan ejerciendo presión sistemática sobre comerciantes, docentes y residentes en general. Además, el Gaula confirmó que tres homicidios ocurridos en 2026 han sido vinculados directamente a casos de extorsión, lo que refleja el preocupante nivel de violencia asociado a este delito en la ciudad.
Menores de edad instrumentalizados por organizaciones criminales
Otro punto crítico señalado por las autoridades es el uso sistemático de menores de edad por parte de los grupos criminales activos en la ciudad. Según el reporte oficial, estas estructuras, principalmente 'Los Costeños' y 'Los Pepes', están reclutando adolescentes y jóvenes para distribuir panfletos extorsivos y realizar labores de intimidación en establecimientos comerciales y entornos educativos.
Frente a esta situación alarmante, el Gaula activó campañas preventivas conjuntas con la Policía de Infancia y Adolescencia. El capitán Manuel Otálvaro, subcomandante del Gaula, explicó: "Iniciamos campañas en zonas de alta frecuencia de menores para incentivarles que eso no es una opción viable ni aceptable". La estrategia busca reducir la vinculación temprana de jóvenes a economías ilegales y cortar efectivamente la cadena operativa de las organizaciones criminales.
Modalidades de extorsión y llamado urgente a la denuncia
El informe también detalla las principales formas en que operan los extorsionistas en Barranquilla. Entre las modalidades más comunes se encuentran:
- Panfletos intimidatorios distribuidos en negocios y viviendas
- Llamadas telefónicas directas con amenazas explícitas
- Mensajes a través de redes sociales y plataformas digitales
- Visitas presenciales a víctimas en sus lugares de trabajo o residencia
El Gaula alertó que algunas amenazas provienen directamente desde centros carcelarios, donde delincuentes coordinan acciones mediante llamadas telefónicas clandestinas. Asimismo, las autoridades advirtieron sobre nuevas variantes del delito, muchas vinculadas a entornos digitales, como la sextorsión, los falsos servicios o engaños elaborados y la simulación de secuestros para exigir pagos bajo extrema presión psicológica.
En varios casos documentados, las víctimas son inducidas mediante engaños a salir de sus viviendas o lugares de trabajo, mientras los delincuentes contactan simultáneamente a sus familiares para exigir pagos inmediatos bajo amenazas de violencia.
Ante este panorama complejo, las autoridades reiteraron con énfasis la importancia crucial de la denuncia oportuna. El Gaula insistió en que la ciudadanía debe reportar cualquier intento de extorsión a la línea 165, especialmente en casos que involucren medios digitales, donde la rapidez de reacción de las autoridades puede ser determinante para prevenir daños mayores.
Aunque las cifras muestran una reducción estadística significativa del 33%, la extorsión sigue siendo un problema estructural en Barranquilla, con redes criminales activas, zonas focalizadas de alta incidencia y nuevas modalidades delictivas que exigen vigilancia constante, estrategias adaptativas y cooperación ciudadana permanente.



