Un adolescente de 13 años abrió fuego este martes en una escuela de Rio Branco, capital del estado de Acre, en el noroeste de Brasil. El ataque dejó dos empleadas muertas, además de una trabajadora y una alumna heridas, según informaron las autoridades.
Detalles del ataque
El menor ingresó al Instituto São José, donde estudia, y disparó en un corredor que conduce a la dirección. Tras el tiroteo, se entregó a la policía. Su padrastro, dueño de la pistola calibre 380 utilizada en el ataque, también fue detenido.
Testigos relatan escenas de pánico
Las víctimas fueron trasladadas a un hospital, entre ellas una niña de 11 años que recibió un disparo en una pierna. Eduardo Rodrigues Cavalcante, recepcionista de un hotel vecino, contó que varios estudiantes intentaron escapar saltando un muro de seis metros. “Solo uno logró refugiarse en el hotel, los demás quedaron en el tejado intentando huir”, relató.
Imágenes difundidas por medios locales mostraron a una mujer siendo evacuada en camilla y escenas de desconsuelo afuera de la escuela, donde la policía desplegó un operativo. Las autoridades investigan si otros estudiantes tenían conocimiento previo del ataque y colaboraron con el agresor.
Clases suspendidas y apoyo psicológico
El gobierno de Acre expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y anunció la suspensión de clases durante tres días en todos los centros educativos del estado. Equipos de apoyo psicológico fueron movilizados para atender a alumnos y docentes.
Brasil ha registrado en los últimos años varios ataques en instituciones educativas. En 2023, hechos similares en Ceará, São Paulo, Minas Gerais y Santa Catarina dejaron múltiples víctimas, incluidos niños y adolescentes.



