Nueva modalidad de estafa en centros comerciales de Colombia: alerta por ruleta digital
Una mujer ha encendido las alarmas en redes sociales tras denunciar una presunta modalidad de estafa que estaría reapareciendo en centros comerciales de Colombia, específicamente en el país. El incidente ocurrió en Armenia, dentro del centro comercial Plaza Flora, donde la denunciante asegura que fue abordada junto a su pareja mientras realizaban compras en el lugar.
El modus operandi de la estafa
Según el relato de la mujer, dos personas, un hombre y una mujer, se acercaron con la excusa de invitarlos a participar en una dinámica con una ruleta digital que prometía premios, entre ellos bonos de gasolina, viajes o estadías en distintas ciudades del país. La ruleta se encontraba en una aplicación instalada en un celular, lo que llamó la atención de la víctima desde el inicio.
La dinámica consistía en girar la ruleta más hechiza que yo he visto en mi vida, hecha con una aplicación de Apple Store, yo diría que de Google Store, explicó la denunciante. Los promotores insistían constantemente en que participaran, asegurando que podían ganar bonos para tanquear el vehículo, estadías o viajes a diferentes ciudades de Colombia.
Estrategias para generar confianza
Durante la interacción, los estafadores hacían preguntas personales mientras intentaban generar confianza y entusiasmo. El modus operandi es tratar de elogiarte constantemente y tratar de decirte constantemente: ‘Ay, qué buena suerte tienes’, señaló la mujer. Además, notaron que estaba embarazada y usaron ese detalle para animarlos a seguir participando.
Ellos percibieron de inmediato que yo estaba embarazada. A pesar de que yo estaba vestida con un saco demasiado grande, ellos eran como: ‘Dale, mira, te vamos a regalar una tirada por el bebé’, relató.
Sospechas y solicitud de información bancaria
Después de varios intentos en la ruleta, finalmente aparecieron premios en la pantalla. A ella le habría salido un bono de gasolina, mientras que su pareja aparentemente ganó una estadía en Santa Marta. Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue la insistencia de las personas para que siguieran participando.
Mientras esto ocurría, uno de los hombres tomó la factura de las compras del carrito de mercado para revisarla y comenzó a hacer preguntas sobre el lugar donde habían comprado. Posteriormente, el mismo hombre explicó que no era parte de una agencia de viajes sino un “mayorista de viajes” que supuestamente tenía convenios con entidades bancarias.
En ese momento, según la denunciante, comenzaron a pedir información relacionada con tarjetas bancarias. Le dijeron a mi pareja: ‘¿Tú tienes vínculo con alguno de esos bancos? Enséñanos alguna tarjeta de ese banco’, aseguró la mujer. Este momento aumentó sus sospechas, especialmente cuando también preguntaron si tenían carro o moto para reclamar el supuesto bono de gasolina.
Reacción de la víctima y advertencia
Los promotores finalmente les indicaron que para reclamar los premios debían dirigirse a una oficina ubicada en el segundo piso del centro comercial, cerca de un banco. Sin embargo, la mujer decidió negarse a continuar con el proceso. Yo le dije a mi pareja: ‘No, no vamos a ir’, explicó.
La denunciante buscó información en internet sobre este tipo de prácticas y encontró referencias a presuntas estafas relacionadas con dinámicas similares. Tras revisar esa información, le mostró a su pareja lo que había encontrado y ambos decidieron retirarse del lugar. Yo busqué en Google como presunta estafa y le mostré el celular y le dije: ‘Mira esto’, relató.
Finalmente, la mujer intentó comunicarse con el centro comercial para informar lo ocurrido, aunque le indicaron que debía presentar una petición o queja formal. En su mensaje, lanzó una advertencia para otras personas que visiten centros comerciales: Infórmense, estén muy atentos, no crean que hay personas que quieren que ustedes ganen algo a toda costa.
Según su relato, las personas que realizaban la actividad se encontraban en el sótano del centro comercial, invitando a visitantes a participar en la supuesta dinámica de premios. Este caso destaca la importancia de mantenerse alerta ante posibles estafas en espacios públicos como centros comerciales.



