El empresario colombo-venezolano Alex Saab fue acusado formalmente por conspiración de lavado de dinero en un tribunal federal de Estados Unidos, por lo que permanecerá en prisión sin posibilidad de fianza. La próxima audiencia está programada para el 24 de junio.
Segundo proceso judicial en EE. UU.
Saab compareció ante la justicia estadounidense el lunes 18 de mayo, después de ser deportado desde Venezuela el sábado 16. Este es su segundo enfrentamiento con la justicia norteamericana, luego de que el gobierno de Joe Biden lo indultara en diciembre de 2023 como parte de un intercambio de prisioneros.
En aquella ocasión, Saab fue liberado tras 1.280 días en el Centro de Detención Federal de Miami, a cambio de la liberación de 21 presos políticos venezolanos y 10 ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, las autoridades continuaron investigándolo y ahora presentan nuevas pruebas en su contra.
Acusación por programa CLAP
La nueva acusación se relaciona con el programa de Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un sistema de distribución de alimentos en Venezuela que, según la fiscalía, fue utilizado para desviar fondos y lavar dinero. Saab, quien fue cercano al régimen de Nicolás Maduro durante 15 años, enfrenta cargos por conspiración de lavado de dinero.
Expertos señalan que esta segunda extradición podría exponer la estructura financiera del expresidente venezolano. “Probablemente vayamos a ver, ahora sí, la estructura financiera de Maduro al descubierto”, indicaron analistas.
Reacción del gobierno venezolano
El gobierno interino de Delcy Rodríguez mantiene su postura de deslindarse de Saab. Tras su destitución como ministro de Industria y Producción en febrero y su posterior envío al Helicoide durante tres meses, la administración venezolana declaró: “Alex Saab es un ciudadano de origen colombiano. Cumplió funciones en Venezuela y lo que viene ahora es un asunto entre los Estados Unidos y Alex Saab”.
Posible condena
De acuerdo con el profesor de derecho internacional de la Universidad del Rosario, Ricardo Abello, “lo siguieron investigando y, bajo esa perspectiva, resumiríamos que hay nuevas pruebas”. Saab, de 54 años, se enfrenta a una pena que puede oscilar entre cinco y 30 años de prisión. La condena podría ser mayor si se demuestra que el dinero lavado proviene del narcotráfico.



