El gobierno argentino bloqueó el acceso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, argumentando que se trataba de una medida "preventiva" tras una denuncia militar. El jueves, cerca de 60 periodistas nacionales y corresponsales extranjeros se encontraron con que su registro de huellas para ingresar al recinto había sido deshabilitado.
Reacciones de la oposición
La medida, calificada como histórica en tiempos de democracia por Amnistía Internacional, generó reacciones en el Legislativo. La diputada opositora Marcela Pagano anunció una denuncia contra el presidente Javier Milei. "Denuncié penalmente al presidente Javier Milei por impedir el ingreso a periodistas acreditados en Casa Rosada, en un hecho inédito desde el retorno de la democracia", declaró Pagano.
Organizaciones de derechos humanos señalaron que ni siquiera durante la dictadura de Jorge Videla se había presentado una situación similar. Pagano, periodista de profesión que hasta agosto pasado integraba el bloque oficialista en la Cámara Baja, advirtió que "la prohibición del ejercicio de la libertad de expresión de los periodistas es el primer paso para silenciar cualquier voz disidente".
Tatiana Scorciapino, periodista de Tiempo Argentino, afirmó a la agencia EFE: "Hasta el momento, no tuvimos ninguna comunicación oficial sobre por qué la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei (hermana y mano derecha del presidente) decidió prohibir el ingreso a los periodistas y cerrar arbitrariamente la sala. Nunca en la historia democrática nacional ocurrió algo de este calibre".
Un grupo de una docena de diputados de diversas fuerzas opositoras presentó una nota dirigida al jefe de la Casa Militar de la Presidencia, Sebastián Ignacio Ibáñez, y al secretario de Medios y Comunicación, Javier Lanari, para solicitar una audiencia urgente. La diputada Mónica Frade, de la Coalición Cívica ARI, declaró: "Se están destapando muchas cosas de este Gobierno, que necesita ocultar. Entonces la prensa es para el Gobierno un factor de molestia absoluta y de riesgo. Es insostenible para los diputados de todos los bloques, menos del oficialismo, aceptar que el Gobierno haga esto".
Argumentos del gobierno de Milei
La medida se produjo tras la difusión de imágenes del interior del edificio por parte del canal TN, en las que se ve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, caminando por los pasillos de la Casa Rosada. El Ejecutivo denunció a dos periodistas de TN, mientras que la Casa Militar calificó los hechos como "espionaje ilegal" y "violación a la seguridad de la Casa Rosada". Según Lanari, se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados para "garantizar la seguridad nacional".
Christian Castillo, diputado provincial bonaerense por el Partido de los Trabajadores Socialistas, dijo a EFE: "Es una medida totalmente autoritaria. No tenemos antecedentes del cierre de la sala de prensa de Casa Rosada, ni aún en la dictadura. Es un atropello contra la libertad de prensa y la libertad de expresión".
Antecedentes de ataques a la prensa
El miércoles, tras la difusión de las imágenes, el presidente Milei se refirió al grupo de periodistas como "basuras inmundas". Desde su juramentación en diciembre de 2023, el ultraderechista ha apuntado de forma incesante contra la prensa argentina, a la que responsabiliza de un intento de desestabilización y de una campaña negativa contra su gestión. En decenas de publicaciones diarias, Milei repite la sigla "NOLSALP", que significa "No odiamos lo suficiente a los periodistas". Esta situación ha llevado a grupos defensores de la libertad de prensa a advertir sobre un marcado deterioro en las relaciones entre su Gobierno y los medios de comunicación. Scorciapino afirmó que se trata de "un ataque a la ciudadanía y su derecho al acceso a la información".



