Un crimen que enluta al fútbol en Norte de Santander
La noche del viernes 20 de marzo, lo que debía ser una jornada de deporte y camaradería terminó en tragedia para la comunidad futbolera de Cúcuta. Jorge Enrique Puerto Marín, conocido afectuosamente como 'Papo' y miembro activo del grupo de hinchas Fuerza Motilona, fue víctima de un ataque armado que le costó la vida. El suceso ocurrió precisamente en el lugar que más amaba: una cancha de fútbol.
Los últimos momentos de un apasionado del balompié
Puerto Marín había estado arbitrando un torneo de 'banquitas', esa modalidad tan popular del fútbol callejero colombiano, en la cancha El Planchón, ubicada estratégicamente entre Atalaya Primera Etapa y la zona alta de Palmeras. Cerca de las 10:25 de la noche, mientras se encontraba en las escaleras de acceso al escenario deportivo, fue abordado por un individuo desconocido.
Según los reportes judiciales preliminares, un sujeto que se movilizaba en una motocicleta Bera Socialista con placa venezolana se aproximó al lugar. Testigos describen al agresor como una persona que vestía prendas similares a las utilizadas por los domiciliarios. Sin mediar palabra, el individuo accionó un arma de fuego en una ocasión, impactando certeramente al joven de 28 años, quien cayó gravemente herido en plena vía pública, muy cerca de la avenida Kennedy.
La lucha por salvar una vida y el doloroso desenlace
Tras el ataque, Puerto Marín fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde el personal médico luchó durante más de dos horas por estabilizar su condición. Familiares y amigos aguardaban en angustiosa espera fuera del centro de salud, pero pasada la medianoche llegó la triste confirmación: el joven había fallecido a causa de las heridas recibidas.
Las autoridades manejan varias hipótesis sobre el móvil del crimen. La principal línea de investigación apunta hacia un presunto intento de robo al que la víctima se habría resistido. Se especula que el agresor podría haber intentado despojarlo de sus pertenencias en las gradas de la cancha, desencadenando el fatal desenlace.
Un hombre con pasado complejo pero presente de redención
El vacío que deja 'Papo' se siente con particular fuerza en las tribunas del fútbol cucuteño. Sus compañeros de Fuerza Motilona lo despidieron con emotivos mensajes en redes sociales, destacándolo como un "hermano de cancha" y un viajero incansable que nunca faltaba a los compromisos de su equipo.
Aunque en su historial figuraban antecedentes judiciales por hurto y lesiones personales hasta el año 2020, quienes lo conocieron en esta última etapa de su vida aseguran que buscaba activamente redimirse. Recientemente, se le veía participando en labores comunitarias y entregando regalos a niños durante la temporada navideña, demostrando una clara voluntad de recomponer su camino.
Ironías del destino, Puerto Marín había publicado recientemente en sus redes sociales su entusiasmo por la próxima excursión a Yopal para acompañar al equipo motilón en su encuentro contra el Deportivo Pereira. "Con el favor de Dios, allá estaremos", rezaba su último mensaje público, un deseo que nunca pudo cumplir.
Las investigaciones continúan
Las autoridades judiciales de Norte de Santander continúan con las pesquisas para identificar y capturar al responsable de este crimen que ha conmocionado a la comunidad deportiva de Cúcuta. Se revisan cámaras de seguridad de la zona y se recaban testimonios que puedan arrojar luz sobre las circunstancias exactas del ataque y la identidad del agresor.
Mientras tanto, la familia, amigos y compañeros de tribuna de 'Papo' lloran su partida, recordándolo no solo como un hincha apasionado, sino como un hombre que en sus últimos años buscaba dejar atrás un pasado complicado para convertirse en un ciudadano comprometido con su comunidad.



