Violencia política golpea a familia de candidata en Nariño
En un nuevo episodio de violencia que estremece al departamento de Nariño, fue asesinado el hermano de Claudia Cabrera, exalcaldesa del municipio de Policarpa y actual candidata a la Cámara de Representantes por el Partido de La U. La trágica noticia fue confirmada por la propia aspirante política a través de sus redes sociales, donde expresó su profundo dolor pero también su determinación inquebrantable.
Un crimen que conmociona la región
Claudia Cabrera, conocida figura política en el sur de Colombia, utilizó sus plataformas digitales para informar sobre el homicidio de su familiar, ocurrido en territorio nariñense. "Una vez más la violencia golpea a mi familia y a nuestra tierra", escribió la candidata con evidente angustia, añadiendo inmediatamente: "Hoy hablo con dolor, pero también con firmeza: no nos van a callar".
La exmandataria municipal, quien gobernó Policarpa entre 2020 y 2023, hizo un llamado contundente contra la normalización de la muerte y la impunidad en el país. "En Colombia no se puede seguir normalizando la muerte y la impunidad", declaró Cabrera, enfatizando que este tipo de hechos no deben convertirse en eventos cotidianos aceptados por la sociedad.
Compromiso renovado con la justicia
Pese al golpe personal recibido, la candidata aseguró que continuará su lucha política con mayor determinación. "Seguiré luchando por la justicia y la paz", prometió Cabrera, demostrando una resiliencia notable en medio de la tragedia familiar.
Este crimen se suma a una preocupante lista de actos violentos contra familiares de políticos y líderes sociales en Colombia, particularmente en regiones como Nariño donde confluyen diversos factores de conflicto. La situación pone en evidencia los riesgos que enfrentan quienes participan en la vida pública del país, incluso cuando no ocupan cargos de gobierno en el momento.
Contexto político y social
Claudia Cabrera se presenta como candidata al legislativo en un contexto regional complejo, donde la violencia persiste como un desafío constante para el desarrollo y la democracia. Su experiencia como exalcaldesa de Policarpa le ha dado conocimiento directo de las dinámicas de seguridad en esta zona del país.
El asesinato ocurre en un momento político sensible, a pocos meses de las elecciones legislativas, generando interrogantes sobre las garantías de seguridad para candidatos y sus familias en procesos electorales. Las autoridades locales y nacionales aún no han emitido declaraciones oficiales sobre las circunstancias específicas del crimen o posibles líneas de investigación.
La reacción de Cabrera, combinando duelo personal con compromiso público, refleja la difícil realidad que enfrentan muchos líderes regionales en Colombia, quienes deben balancear su labor política con los riesgos personales que esta conlleva en contextos de violencia persistente.
