Asesinato de empresario arrocero en Bogotá: hipótesis apuntan a extorsión y video clave en investigación
El próximo 18 de febrero se cumple una semana desde el asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta, el expolicía Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, ocurrido a la salida de un gimnasio en la calle 85 con carrera séptima, en el norte de Bogotá.
La presunta amenaza que había recibido Aponte
Una de las hipótesis que toma mayor fuerza entre las autoridades es que Aponte no realizó el pago de una extorsión que había recibido. Estas extorsiones, conocidas popularmente como "pago de vacunas", no son nuevas dentro del gremio arrocero del país.
Investigadores señalaron que en los últimos tres años, los delincuentes han acabado con la vida de otros cinco empresarios ligados al cultivo de arroz. "La propia Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) ha venido denunciando que les están exigiendo pagos extorsivos por cada hectárea de arroz sembrada", agregaron las fuentes.
El caso de Aponte no es aislado. En diciembre también se reportó el asesinato de Campo Elías Urrutia, reputado productor de arroz y parte de la junta directiva de Fedearroz.
Video previo a la muerte de Aponte
La Policía tiene en su poder un video que muestra los momentos previos y posteriores al sicariato. En las imágenes se observa al atacante, vestido de traje y corbata, recibiendo una llamada que es clave en la investigación.
Se indaga si alguien le avisó el momento exacto en que Aponte descendía hacia el parqueadero, lo que evidenciaría una planeación milimétrica del ataque. Minutos antes, el sicario se notaba inquieto, recorriendo la calle de un lado para otro con su teléfono en la mano.
Las autoridades también revisan desde qué punto exacto se hicieron los disparos y qué pasó justo después del ataque. Estos detalles hacen parte de la reconstrucción de los hechos que adelantan los investigadores.
Más implicados en el crimen
Según la indagación, al menos tres personas habrían actuado ese día. Uno de ellos habría actuado como "campanero", es decir, la persona encargada de vigilar la llegada del empresario y su escolta al centro deportivo y alertar cualquier movimiento.
Su presencia en el sitio quedó registrada hacia la 1:30 de la tarde, momento en el que las víctimas ingresaron al lugar. Las autoridades continúan trabajando para ubicar a los demás implicados y definir con precisión el papel que tuvo cada uno en los hechos ocurridos en el norte de Bogotá.
Para avanzar en la investigación, se están analizando más cámaras de seguridad del sector y otras pruebas que permitan entender paso a paso lo ocurrido en el lugar del crimen.



